Blog de Manolo de la Torre


Entrenador de fútbol, ha ejercido la profesión 19 temporadas. Escritor en periódicos,
ha publicado una columna diaria, durante dos décadas, en tres periódicos ceutíes.

sábado, 7 de marzo de 2026

Un Madrid diezmado por las lesiones ganó en Balaídos

El Real Madrid se presentó en Vigo con una alineación parcheada en todas sus líneas. Y con la necesidad de ganar para seguir aspirando a ser Campeón de una Liga en la que el Barcelona sigue apretando de lo lindo. Al equipo celeste no es fácil derrotarlo en su feudo. Y el Madrid lo logró a pesar de sus muchas bajas y, por si fuera poco, pensando en el enfrentamiento con el Manchester City en el Bernabéu. Alvaro Arbeloa está demostrando que en momentos así es sumamente necesario no perder el oremus. Es decir, que se impone mantener la calma y transmitir a los jugadores el sosiego suficiente a fin de que éstos respondan como lo vienen haciendo.

Los jugadores del Madrid vienen situándose en el campo mediante el 4-3-3. Dibujo que a veces se convierte en un 4-4-2. Con el fin de que Vinicius sorprenda en cualquier momento a su marcador. En el centro del campo viene destacando sobremanera Thouameni. De hecho, el internacional francés, además de servir de escudo a los zagueros, no duda en disparar desde la media distancia cuando su equipo ataca. Ayer lo hizo, una vez más, y adelantó a su equipo en el marcador. Corría el minuto once. Pero pronto empató Borja Iglesias. Pudo hacerlo antes; lo cual no se produjo porque batir a Thibaut Courtois es tarea ardua.

El empate le valía al equipo celeste pero no al Madrid. De modo que el equipo merengue siguió buscando el tanto de la victoria. El cual llegó en el minuto noventa. Su autor fue Fede Valverde con un disparo marca del uruguayo. El Madrid, por tanto, se llevó tres preciados puntos de un Estadio considerado difícil. Y que le habrá servido para salir con la moral por las nubes frente al Manchester City.  Cierto es que sus numerosas bajas por lesión hay que tenerlas muy en cuenta. Es decir...


martes, 3 de marzo de 2026

La victoria del Getafe en el Bernabéu ha colmado la paciencia de los madridistas

Hasta el punto de que no sería extraño que Álvaro Arbeloa fuera despedido por Florentino Pérez. De producirse ese hecho, conviene recordar que sería el tercer entrenador en ser destituido en menos de un año. El primero fue Carlo Ancelotti. Del técnico italiano se dijo que la decisión de marcharse había sido tomada por él. Su sustituto, Xabi Alonso, duró menos que una naranja en la puerta de un colegio. Y el club decidió darle la oportunidad de sentarse en el banquillo a un exjugador y técnico en el Castilla: El ya reseñado Álvaro Arbeloa.

No cabe la menor duda de que los cambios de entrenadores no siempre influyen positivamente en el rendimiento del equipo.  Algo que ha ocurrido hasta ahora en el equipo merengue. Y por consiguiente sería conveniente que alguien tomara nota si en el vestuario existen dos o tres grúpuscolos enfrentados. Y dirigidos cada uno por distintas de las figuras más relevantes. Del Madrid se viene hablando cada día en los medios de comunicación de los problemas que se generan alrededor de Vinicius Juniór. Lo cual acaba siendo contraproducente para la estrella brasileña y asimismo para la plantilla.

Muchos son los entrenadores que sueñan con dirigir al considerado mejor club del mundo. Es decir, el Real Madrid. Aun a sabiendas de que es una misión muy difícil. Puesto que hay que ganar casi siempre y además tener contentos a todos los componentes de la plantilla. Tarea complicada; máxime si en el caso que nos ocupa hay futbolistas que no defienden como mandan los cánones del deporte rey. Por lo tanto, mucho me temo que Álvaro Arbeloa esté tragando quina. O sea, soportando actuaciones que le desagradan en extremo. Y que no corrige con mano dura. De modo que no se hacen las cosas como él desea. Y por consiguiente las broncas de los aficionados irán dirigidas a él. Triste sino. Aunque esté bien remunerado.


jueves, 26 de febrero de 2026

Vinicius sigue callando bocas

El Benfica dominó durante los primeros 15 minutos del partido y logró batir a Thibaut Courtois mediante un tiro de Rafa Silva desde la frontal del área. Tras el desconcierto que produjo el tanto en el equipo merengue cabe destacar las intervenciones del cancerbero belga. El cual evitó que los portugueses sentenciaran la eliminatoria a su favor. Ya va siendo hora de que Álvaro Arbeloa ponga remedio a esos despistes que terminan casi siempre adelantando a sus rivales en el marcador. Menos mal que en esta ocasión el empate llegó tres minutos después por medio de Tchouaméni. Y el segundo fue obra de Vinicius Juniór en el minuto ochenta. A propósito: el extremo brasileño volvió a ser una pesadilla para sus adversarios. 

La falta de concentración del Real Madrid en los primeros compases de los encuentros son inadmisibles. Semejante conducta cabe achacarla a unos profesionales que andan pensando en las musarañas. Pensamiento que debe desterrar el entrenador con la autoridad que le corresponde. De no ser así, mucho me temo que los errores defensivos seguirán produciendose 'sin solución de continuidad'. Fallos que son ya más que conocidos en el mundo del fútbol. Y que acabarán en derrotas sonadas.

Los laterales del Madrid conceden mucha ventaja a los extremos. Hasta el punto de que los centrales están continuamente teniendo que hacer basculaciones a destiempo. Desarreglos que proceden de un mal funcionamiento defensivo de los delanteros y centrocampistas blancos. Que se han habituado a jugar como 'palomeros'. Es decir, a no seguir a sus marcadores cuando éstos se suman al ataque. En fin, Arbeloa está obligado a implantar la solución ideal a fin de que su equipo defienda con orden y con la eficacia que exige el fútbol actual. 'Verdad de Perogrullo'. 


















sábado, 21 de febrero de 2026

El Madrid muestra en El Sadar todos sus defectos defensivos

Deficiencias que sus dirigentes han querido subsanar despidiendo a entrenadores. Decisiones que no han servido para atajar los males de un equipo que encaja goles como si fuera un conjunto de "poca monta". Es decir, que tiene poco valor y carece de importancia. Quien escribe ha venido diciendo desde hace tiempo que el sistema defensivo del equipo blanco no funciona como le corresponde. Y hoy lo ha vuelto a demostrar en El Sadar frente a un Osasuna cuya victoria se ha basado en aprovechar los errores garrafales de marcajes de un Madrid desnortado en ese menester tan necesario para competir. Gracias a Thibaut Courtois se han salvado puntos con paradas extraordinarias. Pero frente a Osasuna no ha tenido su día a fin de tapar los fallos de sus centrales. Sobre todo de Asencio. El cual sigue sin dar pie con bola.

Osasuna se adelantó en el marcador por medio de Budemir de penalti. Minuto 37. Vinicius empató en la seguna parte y Raúl García de Haro obtuvo el tanto del triunfo del equipo babazorro cuando el encuentro estaba llegando a su final. Del Madrid cabe destacar a Vinicius y asimismo a Kylian Mbappé por jugar sin estar en condiciones físicas por lesión. Aunque a veces querer no es poder. La derrota frente a Osasuna, amén de la pérdida de tres puntos muy importantes, deja la siguiente duda: está capacitado este Madrid para vencer el Benfica en el Bernabéu. Máxime cuando se va encontrar con una afición que ha perdido la confianza en su equipo. Es decir...