El Real Madrid se presentó en Vigo con una alineación parcheada en todas sus líneas. Y con la necesidad de ganar para seguir aspirando a ser Campeón de una Liga en la que el Barcelona sigue apretando de lo lindo. Al equipo celeste no es fácil derrotarlo en su feudo. Y el Madrid lo logró a pesar de sus muchas bajas y, por si fuera poco, pensando en el enfrentamiento con el Manchester City en el Bernabéu. Alvaro Arbeloa está demostrando que en momentos así es sumamente necesario no perder el oremus. Es decir, que se impone mantener la calma y transmitir a los jugadores el sosiego suficiente a fin de que éstos respondan como lo vienen haciendo.
Los jugadores del Madrid vienen situándose en el campo mediante el 4-3-3. Dibujo que a veces se convierte en un 4-4-2. Con el fin de que Vinicius sorprenda en cualquier momento a su marcador. En el centro del campo viene destacando sobremanera Thouameni. De hecho, el internacional francés, además de servir de escudo a los zagueros, no duda en disparar desde la media distancia cuando su equipo ataca. Ayer lo hizo, una vez más, y adelantó a su equipo en el marcador. Corría el minuto once. Pero pronto empató Borja Iglesias. Pudo hacerlo antes; lo cual no se produjo porque batir a Thibaut Courtois es tarea ardua.
El empate le valía al equipo celeste pero no al Madrid. De modo que el equipo merengue siguió buscando el tanto de la victoria. El cual llegó en el minuto noventa. Su autor fue Fede Valverde con un disparo marca del uruguayo. El Madrid, por tanto, se llevó tres preciados puntos de un Estadio considerado difícil. Y que le habrá servido para salir con la moral por las nubes frente al Manchester City. Cierto es que sus numerosas bajas por lesión hay que tenerlas muy en cuenta. Es decir...