Blog de Manolo de la Torre


Entrenador de fútbol, ha ejercido la profesión 19 temporadas. Escritor en periódicos,
ha publicado una columna diaria, durante dos décadas, en tres periódicos ceutíes.

martes, 31 de mayo de 2022

Descanso para evitar el atoramiento

En abril de 2015, si la memoria no me falla, nació este blog. Mentiría si no dijera que los lectores fueron muchísimos desde que apareció en las redes. Lo cual me animó a escribir diariamente, salvo rara excepción. Tarea nada fácil la de enfrentarse a una hoja en blanco sin solución de continuidad. Pues bien, he decidido descansar para no atorarme. Y es que lo mucho cansa. Sobre todo cuando no hay necesidad de afrontar un reto complicado. Espero que el reposo me devuelva la energía adecuada para reanudar la tarea. 

domingo, 29 de mayo de 2022

Courtois es ya objeto de devoción del madridismo

El fichaje del portero belga fue objeto de controversia. A pesar de que el Madrid necesitaba ya un guardameta cuya estatura le permitiera hacerse fuerte en el área pequeña y que ello no influyera negativamente en la agilidad que todo cancerbero necesita para ser excelente en los balones a ras de suelo. Altura, facilidad de movimiento y una tranquilidad pasmosa eran las cualidades sobresalientes de un arquero que flojeaba en el juego con los pies. 

Parece que fue ayer cuando muchos aficionados merengues, tal vez alentados por opiniones adversas a Courtois en algunos medios de comunicación, estaban pendientes de cualquier duda de éste para zurrarle la badana. Incluso no reconocían que el fútbol moderno requería guardametas con centímetros suficientes para no dejarse avasallar en el juego por elevación. Ayer por la noche, como en tantas otras ocasiones, el portero del Madrid hizo tres paradas decisivas: Una a Salah (16'); otra a Mané (21') y la tercera al jugador egipcio cuando corría el minuto 61 del encuentro celebrado en Saint-Denis.

Durante mucho tiempo, la verdad sea dicha, el Liverpool fue mejor que el Madrid en el centro del campo: zona en la que fueron superiores Fabinho, Henderson y sobre todo Thiago Alcántara; a pesar de no estar en las mejores condiciones físicas por mor de unas molestias musculares. Pero esa superioridad, insistimos, no se tradujo en goles porque Courtois obró tres milagros. Dos cuando el partido estaba empatado a cero y la tercera minutos después de obtener Vinicius el tanto de la victoria (58'). 

La consecución de la décimocuarta Champions League tiene un valor incalculable. Pues el Madrid llegó a la final tras enfrentarse a los mejores equipos de la Premier League. Pero tampoco es menos cierto que su debilidad en el centro del campo debe ser corregida cuanto antes para afrontar nuevos retos.Sería absurdo que los técnicos cerraran los ojos ante lo que es una evidencia: Casemiro no es ya el jugador más indicado para gobernar ese espacio tan principal como es el centro del centro del terreno de juego. Ah, Courtois es ya objeto de devoción del madridismo. 






jueves, 26 de mayo de 2022

La condición física será decisiva en el Madrid-Liverpool

Cuando yo era joven, más o menos en "Tiempos de María Castaña", se tuvo por inteligente afirmar que era la pelota, y no el futbolista, la que debía correr. Porque correr, como decían las "viejas glorias" de cuando entonces, era cosa de cobardes. Nunca estuve de acuerdo con quienes propalaban esa opinión. La cual era mantenida a ultranza por quienes no querían darse cuenta de que la modernización del fútbol exigía ya que corrieran los dos, futbolista y balón. Hubo entrenadores que no entendieron que, amén de dominar el balón, el futbolista estaba ya obligado a ser un atleta. Y quedaron relegados en la profesión.

Yo recuerdo cómo se fueron imponiendo los jugadores veloces y dotados de una fuerza superior a los que basaban su juego en algún que otro regate y luego tardaban un mundo en recuperar el segundo aliento. Poco a poco, los aficionados cayeron en la cuenta de que la cabriola, el pasecito horizontal por sistema, la triangulación del juego en el centro del terreno, no conducían a nada práctico, sino todo lo contrario: una pérdida del esférico en zona tachada de roja acababa casi siempre en gol en contra del equipo que jugaba sin mirar hacia el marco contrario.

Cada vez más, la preparación física prevalece sobre la habilidad. Y, desde luego, los mejores jugadores son aquellos que manejan bien el balón y corren como gamos. Podría mencionar nombres del pasado que fueron ejemplos de lo dicho. Pero empezaré por remitirme al Cristiano Ronaldo del Manchester City y del Madrid. Cuya potencia, fuerza más velocidad, desquiciaba a sus marcadores. Actualmente es Kylian Mbappé quien parte el bacalao. Debido a que es capaz de conducir el balón con primor y a gran velocidad. Jugada que repite, una y otra vez, sorteando a sus rivales, por tener adquirida una excelente resistencia aeróbica.

El Madrid se enfrenta el sábado al Liverpool en el Estadio del Parque de los Príncipes en París. El equipo inglés es el favorito de la final de la UEFA Champions League. Parecer que se ha ganado por contar con tres delanteros que basan su fútbol en la velocidad con que realizan sus funciones atacantes. Ellos son Mané, Luis Díaz y Salah; sin olvidar a Diogo Jota. Pero ellos dependen de los pases que reciban de sus centrocampistas: sobre todo de Thiago Alcántara. Fuente de juego que debe ser secada a fin de rebajar el poderío futbolístico que tiene el equipo entrenado por Jürgen Klopp. 

El centro del campo -zona vital del terreno de juego- del Madrid está sobrado de calidad. Pero los años no pasan en balde para Kroos y Modric. Y tampoco Casemiro está respondiendo a esa labor de mediocentro moderno que tan necesario es para competir a tan alto nivel. Los tres necesitan hacer un esfuerzo supremo para imponerse a Fabinho, Henderson y al ya reseñado Thiago Alcántara. Los cuales reciben soplos de aire fresco por parte de Alexander Arnold y asimismo de Robertson. Laterales ofensivos. Aunque el segundo da muchas facilidades cuando se le ataca por su costado izquierdo. 

En suma, el Liverpool parte como favorito en tan grande final. Pero el Madrid, amén de su experiencia en tales compromisos, deberá no perder el mediocampo; lugar donde se cuecen las victorias y las derrotas, y también sacarle rédito a la flojedad defensiva de los centrales Van dijk y Matip. Quienes suelen tomar decisiones equivocadas cada dos por tres. Matip, además, tiene la pierna izquierda de palo.  Estamos hablando de un fútbol que exige calidad y gran condición física. 

martes, 24 de mayo de 2022

¿Qué pasa en Cádiz?

Es la pregunta que le hago a mi amigo José Silvestre. El cual me responde a media vuelta de manivela: "Que la animación reina por la permanencia del Cádiz en La Liga Santander. Existe un estado de ánimo colectivo en la ciudad, una predisposición a manifestarse en público, a hablar del equipo y de su entrenador: Sergio González. A nadie se le ocurre ya decir parpuchos contra él. Como esa tontería de tildarlo de técnico ultradefensivo. Como si defender en bloque y muy cerca de Ledesma no fuera lo ideal en una plantilla modesta cuyo objetivo era, y será siempre, emplearse en el césped con su destreza defensiva y el contraataque de libro". En fin, quillo, que fue acabar el partido en Mendizorroza y me tomé un chicotaso.

Disfruto de lo lindo cuando mi amigo Silvestre pronuncia palabras de El Habla de Cádiz durante nuestra charlaHoy, aun a sabiendas de sus muchos conocimientos respecto al habla local, trato de tirarle de la lengua. Verás, José, ¿acaso sabes tú qué quiere decir la frase de ¿Qué pasa en Cádiz?...  Su resoplido sonó como si hubiera gritado a voz en cuello. Luego se aclaró la garganta antes de responderme de esta guisa: Maláhe. ¿Cómo te atreves a preguntarme por eso...?  Eres un cambembo. A lo mejor es que las pastillas del colesterol te han trastornado.  En fin, ahora te voy a recitar de memoria lo que significa ¿qué pasa en Cádiz? 

Es una frase familiar y festiva para interrogar ¿qué hay de bueno? o para indicar que no produce sorpresa algo. Se hizo muy popular en el verano del año 1868, cuando los amantes de la revolución y los que temían su estallido estaban pendientes de los sucesos políticos que, según se decía públicamente, tendrían lugar en esta capital. Efectivamente, fue Cádiz la cabeza de la revolución. El almirante Topete, después de una conversación con el general Prim, recién llegado de Londres, sublevó la escuadra al grito de "¡Abajo los Borbones!", en la mañana del 18 de septiembre. Veintiún cañonazos disparados por la fragata "Zaragoza" anunciaron el destronamiento de Isabel II. La ciudad se sublevó inmediatamente. Días más tarde ocurrió la batalla del puente de Alcolea, y el día 30 del mismo mes, Isabel II cruzó la frontera por Irún. 

Y ahora, Manolo, hazme el favor de no llamarme más porque estoy encorajao contigo. Muy encorajao...