Blog de Manolo de la Torre


Entrenador de fútbol, ha ejercido la profesión 19 temporadas. Escritor en periódicos,
ha publicado una columna diaria, durante dos décadas, en tres periódicos ceutíes.

martes, 22 de septiembre de 2020

Apuntes de Albert Camus

Le di vida a este blog para contar lo que me apeteciera. De ello hace ya cinco años y tres meses. Confieso sin ningún rubor que su nacimiento buscaba la afluencia de lectores. Logro conseguido todos los días. Durante ese tiempo he escrito de todos los temas habidos y por haber. Y además he sido mi propio censor. Así que he decidido celebrarlo con la publicación de algunos apuntes del segundo cuaderno de Albert Camus. Los de su consagración definitiva como una de las mentes más lúcidas de la época comprendida entre 1942 a 1951.

"Es detestable el escritor que habla y saca provecho de lo que no ha vivido nunca. Pero ojo: un asesino no es el hombre más indicado para hablar del crimen (¿será, sin embargo, el más indicado para hablar de su crimen? Ni siquiera esto es seguro). Entre la creación y el acto hay que suponer cierta distancia. El verdadero artista se encuentra siempre a mitad de camino entre las concepciones de su imaginación y sus actos."
 
Brulard: "Mis composiciones me han inspirado siempre el mismo pudor que mis amores".
   Id. "Una tertulia de ocho o diez personas, en la cual todas las mujeres presentes han tenido amantes, en la que se mantiene una conversación divertida y salpicada de anécdotas, y en la que a las doce y media se sirve un ponche liviano, es el lugar de la tierra donde me siento más a gusto".

Las grandes frases de Napoleón: "La felicidad es el máximo desarrollo de mis facultades". Antes de la isla de Elba: "Vale más un granuja vivo que un emperador muerto". "Un hombre auténticamente grande se situará siempre por encima de los acontecimientos que ha provocado". "Hay que querer vivir y saber morir". 
 
"No se acuesta con una prostituta que se le ofrece y que le gusta porque sólo tiene un billete de mil francos y no se atreve a pedirle la vuelta".

"La vida sexual fue dada al hombre, tal vez para desviarlo de su verdadero camino. Es su opio. En ella todo se adormece. Fuera de ella, las cosas recobran su vida. Al mismo tiempo, la castidad extingue la especie, lo que tal vez sea verdad".

Se busca la paz y se acude a los seres en busca de ella. Pero en principio sólo pueden dar demencia y confusión. Por fuerza hay que buscarla en otra parte, pero el cielo está mudo. Entonces, y sólo entonces, se puede volver a los seres porque, a falta de paz, proporcionan el sueño.

Cuando se observa, el tiempo no marcha de prisa. Se siente vigilado. Pero se aprovecha de nuestras distracciones. Hasta es posible que haya dos tiempos, el que observamos y el que nos transforma. 

El que desespera de los acontecimientos es un cobarde, pero el que pone su esperanza en la condición humana es un loco. 

En períodos de revolución siempre son los mejores los que mueren. La ley del sacrificio deja la última palabra a los cobardes y a los prudentes, puesto que los otros la han perdido al dar lo mejor de sí mismos. Hablar supone siempre haber traicionado. 

La primera facultad del hombre es el olvido. Pero es justo decir que olvida hasta el bien que ha hecho. 

Hay un momento en que se pierde la juventud. Es el momento en que se pierde a los seres. Y hay que saber aceptarlo. Pero el momento es duro.

lunes, 21 de septiembre de 2020

Escolta

En 1961 me tocó hacer el servicio militar en el Cuerpo de Infantería de Marina. Tras mi paso por Campo Soto fui destinado a Madrid y me recluyeron en las instalaciones situadas en Arturo Soria. Allí me enseñaron todo lo conveniente para formar parte de una patrulla. Así que tampoco faltaron los ejercicios de tiro en el campo de 'El Goloso'. 

Una mañana, tras el toque de diana, un cabo primero me dijo que preparara el saco petate para presentarme en el Ministerio de Marina y ponerme a las órdenes del brigada Allegue: Jefe de los escoltas del Ministro de Marina, don Felipe José Abárzuza y Oliva. Mucha fue mi extrañeza cuando el cabo me puso al tanto del que sería mi destino. 

Durante varios días estuve aprendiendo a desenvolverme en la planta correspondiente al ministro. Y cómo debía actuar si se me encomendaba acompañarle fuera del ministerio. Tanto en coche como dando un paseo. El undécimo día, si la memoria no me falla, me dieron una pistola cargada con balas de fogueo y me comunicaron que acompañaría al almirante y a su señora desde el edificio ministerial, situado en el Paseo de Prado del Rey, hasta el Parque del Retiro. 

Muchas veces, puesto que en la Marina se cumplían dos años de servicio, yo acompañé al ministro y a su esposa, una señora inglesa, tan educada como comprensiva, al Parque del Buen Retiro, a fin de darle de comer a los patos, siendo portador de un arma de pitiminí. Es decir, lo más parecido a la famosa carabina de Ambrosio. Y puedo asegurar que la pareja jamás desvió la mirada pensando en que alguien pudiera darles un susto... Es más, ambos estaban siempre prestos a conversar con cualquier familia que no sabía quienes eran. Dado que yo guardaba una respetuosa distancia. 

Saco esto a colación, debido a que hay políticos que llevan años y años rodeados de guardaespaldas para ser protegidos desde el puente a la alameda. Es decir, desde su casa al garaje o desde éste al despacho que está a la vuelta de la esquina. Y qué decir del republicano Pablo Iglesias. El cual no da un paso sin escoltas y que también los tiene apostados en su casoplón de Galapagar. 

A propósito, hablando de la República, parece mentira que un profesor de Ciencias Políticas, como lo es Pablo Iglesias, se olvide de que la Primera República en España fue un fracaso y que la Segunda fue más de lo mismo. Cambiando lo que haya que cambiar. Así que sobra decir continuamente que "Unidas Podemos trabaja y tiene que construir alianzas para avanzar hacia el republicanismo". Iglesias tiene derecho a largar... Pero se expone a que lo tachen de ser un chiquilicuatre cualquiera.

 

 

 


 

 

 

 



 

 


Empate justo en el Reale Arena

Dicen que no hay nada más aburrido que un partido con empate a cero. Pero tal vaticinio no se ha cumplido en el Reale Arena. Donde Real Sociedad y Madrid han mantenido la emoción de principio a fin del encuentro y ambos han tenido ocasiones de gol. La más clara no acabó dentro de la portería porque, una vez más, Courtois evidenció su categoría. Extraordinaria intervención del belga cuando mejor estaba jugando su equipo.
 
El Madrid intimidó al equipo de Imanol Alguacil durante media hora. Le quitó el balón y le hizo replegarse muy cerca de su portería. Fueron los mejores momentos de los hombres dirigidos por Zidane. Dominio que no tuvo premio y que además permitió ver con claridad meridiana que no va a resultar fácil que Benzema se desenvuelva bien cuando no le permitan que actúe como delantero centro flotante o falso nueve. Inexistente ha sido su compenetración con Odegaard.
 
Rodrygo volvió a demostrar que no acaba de coger la onda. Vamos, que es incapaz de aprovechar las oportunidades que le viene dando su entrenador. Anda remiso, despistado y falto de valor para tomar decisiones. Parece ya un futbolista que viene de vuelta y que sólo espera realizar tres o cuatro acciones brillantes para cumplir con su cometido. Todo lo contrario que Vinicius. Cuya mejora es manifiesta y su voluntad diga de encomio.
 
En la defensa volvió a brillar Varane. Salió decidido a demostrar que su partido frente al Manchester City no le ha dejado secuelas. Velocidad de vértigo, anticipación, coberturas a sus compañeros y dueño de los balones aéreos, el francés estuvo colosal. También rayó a gran altura Mendy. En cambio, Carvajal, además de dubitativo y desbordable, terminó el partido agotado. Bien haría Zidane en hacerse ya a la idea de que necesita savia nueva en esa demarcación. Al menos para que Carvajal descanse de vez en cuando. 

En la segunda parte, el bajón físico del Madrid se notó muchísimo. Lo cual hizo posible que la Real fuera a más. Así que comenzó a parecerse a ese conjunto de la temporada pasada... Cuya presión en campo contrario y el adelantamiento de la defensa hacían que sus rivales las pasaran canutas. Quiso Imanol Alguacil explotar la velocidad de Portu pero éste se encontró con Mendy: marcador excepcional y que corre como un gamo.  

En rigor, el empate es merecido. Pues ambos equipos tuvieron sus oportunidades. El Madrid jugó mejor y durante más tiempo. Lo cual no le valió para ganar. Si bien un punto en el Reale Arena no es moco de pavo. Máxime cuando la condición física de muchos de los jugadores madridistas no es la adecuada. A pesar del empate a cero, créanme, yo no me aburrí.




sábado, 19 de septiembre de 2020

Palabras que fueron olvidadas

Hay palabras que fueron perdiendo protagonismo hasta quedar encerradas para siempre en el baúl de los recuerdos. He aquí algunas de ellas.

Afano: Robo. Está hecha del verbo afanar, hurtar, en la lengua popular. ¿Acaso te dedicas al afano?

Atufarse: Enfadarse, disgustarse. Va, se atufa, se mete en el salón y se pone a bailar.

Buir: Afilar un arma cortante. El afilador se ocupa en buir unas cuchillas de zapateros. 

Chaira: Navaja. (del árabe safira, cuchilla de zapatero) Abrí la chaira y le tiré dos viajes.

Enteco: Enfermizo, débil, de mala contextura. Un jovenzuelo enteco, amarillo.

Atrabiliario: De genio destemplado, malhumorado. La verdad era que aquel patrono un tanto atrabiliario, propenso a la complexión sanguínea.

Gabrieles: Garbanzos, especialmente los del tradicional cocido madrileño. Hace treinta y cinco anualidades que me gano los grabieles con el sudor de mi cuerpo.

Hocicar: Someterse, fastidiarse, tener que pasar un ma trago. Chico, la verdad, me hicieron hocicar.

Lacha: Vergüenza, pundonor. No tendría yo lacha si hablara bien de ese político.

Magoy: Tonto, bobo. Parece gitanismo, aunque algo confuso. Se hace la magoya y aprieta el paso.

Acrimonia. Aspereza, desabrimiento. Su acrimonia es constante.

Pigre: Perezoso, gandul. ¿Por qué estás tan pigre que no bajas por allí de cuando en cuando?

Pirandón. Golfante, juerguista. ¡Vaya pirandón que estás hecho!

Talegazo: Caída total, estrepitosa. Golpazo contra el suelo. Cada talegazo que daba, juerga que se armaba en el bar.

Servil: Rastrero, que actúa con servilismo frente a los poderosos, que acepta pasivamente el despotismo. Del latín servilis: propio de los esclavos.

Poltrón: Que evita el trabajo y las molestias. No seas tan poltrón y ayúdame a limpiar la casa. Holgazán.

Cancel: Verja o barandilla enrejada. Contrapuerta o mampara. La cual sirve para evitar corrientes de aire cuando se abre la puerta exterior de un edificio o local. Balaustrada o reja que delimita el altar de una iglesia o rodea la pila bautismal. Puerta o verja que separa el vestíbulo o el patio de un zaguán.

Ser uno de dos haces. Decir una cosa y sentir otra. Mejor que pongas en entredicho sus palabras, pues ese Fulano tiene fama de ser de dos haces.

Zumbona: Se aplica a la persona que hace burla con frecuencia o es poco sería o bromista. Con él siempre te ríes porque es muy zumbón. Guasón.

Baratear: Vender una cosa a precio bajo. Regatear.

Zaraza: Cierta tela de algodón estampada. Su traje, no siempre aseado, consistía en falda de zaraza.

Diserto: Que habla con facilidad. El sutil ingenio, el copioso saber, la palabra diserta, la cláusula elegante. 

Finchado: Vano, engreído. El futbolista Pérez, finchado y vanidoso, se paseaba por la calle del Corral. 

Balda: Anaquel de armario o alacena.  De cuyas baldas con muescas pendían boca abajo catavinos.

Ulular: Dar gritos o alaridos. El silencio se había hecho más ululante.