Blog de Manolo de la Torre


Entrenador de fútbol, ha ejercido la profesión 19 temporadas. Escritor en periódicos,
ha publicado una columna diaria, durante dos décadas, en tres periódicos ceutíes.

sábado, 18 de septiembre de 2021

Año de aprendizaje

A veces suelo acercarme al mueble en cuyos anaqueles reposan los anuarios y coger uno de ellos sin mirar a qué año pertenece. En esta ocasión, me ha tocado 1977: Año de aprendizaje. Comienzo a hojearlo y lo primero que veo es una foto que hizo historia: momento en que el general Gutiérrez Mellado -tan recordado siempre en Ceuta- interpela al capitán de navío que había proferido gritos de carácter sedicioso durante los funerales de los miembros de la Guardia Civil asesinados. 

Paulo VI recibe a los reyes en audiencia privada en el Vaticano. La acogida del papa a Juan Carlos I fue interpretada como una bendición al proceso democratizador que se desarrollaba en España. Como es sabido, don Juan Carlos nació en Roma. Pero las tirantes relaciones que hasta la fecha existían con la República italiana no permitían un viaje oficial a dicho país- Por esta razón, el objetivo del viaje era visitar al Santo Padre.

Los trámites de la legalización del PCE resultaron, a fin de cuentas, menos difíciles de lo que podía suponerse. -Si la Monarquía favorece a la democracia, nosotros la apoyamos. -Si la bandera del Estado que nos ha reconocido es el bicolor, nosotros aceptamos esta bandera porque este Estado no es ya el de Franco. Santiago Carrillo en la IV Conferencia del Comité Central del P.C. del 23 de abril. El regreso de Alberti fue acogido con gran satisfacción en España y sobre todo en su pueblo: El Puerto de Santa María. Aunque su presencia fuera acaparada por quienes no le aportaban nada al poeta en tierra.

En agosto del año que nos ocupa, y con pocos días de diferencia, murieron dos ídolos que, curiosamente, unieron a otras tantas generaciones españolas (y, también, latinoamericanas): porque con Elvis Presley se enamoraron los hijos de quienes se habían enamorado con Antonio Machín. El fenómeno es notable, amén de revelador: a lo largo del tiempo, y hurtándose a las múltiples alteraciones que éste apareja consigo, hombres y mujeres (adolescentes  o no) siguen relacionándose, entre otras formas, a través de las cadencias y los ritmos de canciones y melodías cantadas y bailadas. 

Fútbol: al atardecer del 25 de junio, veinticinco mil aficionados bilbaínos y ocho mil andaluces acudieron a animar a sus equipos regionales en el estadio Vicente Calderón de Madrid. Se enfrentaban dos formas opuestas de la vida española, que se manifestaban en dos maneras muy diferentes de practicar el fútbol. La I Copa del Rey la jugaron Athlétic-Betis. Aquella final duró casi tres horas. Los 90 minutos reglamentarios terminaron en empate a un gol. La prórroga de 30 minutos permitió que cada uno de los equipos marcara otro tanto. Y luego, en vez de disputar una segunda final 48 horas después, se aplicó el nuevo reglamento que decide el triunfo a través del lanzamiento de penaltis. En total, casi tres horas de fútbol. La Copa la ganó el Betis. 


viernes, 17 de septiembre de 2021

Defensas centrales del Madrid

Jugar de central nunca ha sido fácil. Debido a que es una de las posiciones más exigentes del fútbol y en la que un fallo pone en entredicho al jugador. Cualquier error hace que las dudas se ciernan sobre él y que cada intervención suscite entre los aficionados el murmullo de la desconfianza que ya ha generado.  Es, por tanto, una de las demarcaciones más sufridas y menos recompensadas en el deporte rey. Verdad de Perogrullo.

Defender bien es una labor básica. De hecho, los equipos que menos goles encajan son campeones si aspiran al título -salvo rara excepción-. Y también los que consiguen cumplir su cometido modesto: salvar la categoría. Mantener la portería a cero siempre satisface a los futbolistas. Y sobre todo a los entrenadores. Quienes deciden cómo hacerlo. Ahí es donde radica más la influencia de los técnicos. 

Los centrales deben ser altos. Dominadores del juego aéreo. Veloces. Contundentes. Mas no violentos. Aunque jamás eludirán el choque con los delanteros. El sentido de la anticipación también es primordial. Y en vista de que su situación en el campo les permite ver todo lo que está sucediendo han de estar capacitados para acudir prestos a las basculaciones y las ayudas a sus laterales. Ante cualquier duda se impone el alejamiento del balón de la zona roja. Y habrán de sacar la pelota jugada desde atrás si reúnen las condiciones para tal menester.  

Hay centrales que además de sumarse al ataque en ocasiones, y nunca por sistema, crean problemas en el centro del campo de sus adversarios. Y también los que aprovechan las jugadas a balón parado a fin de marcar goles. Pues siempre es mejor saltar como atacante en carrera que como defensor a pie firme. Verbigracia: Ramos. Olvidaba mencionar la colocación. Es primordial que estén en todo momento atentos a las oscilaciones del juego y asimismo conocer las cualidades de los delanteros contrarios. Y, desde luego, sobre ellos recae también la necesidad de atender a las vigilancias.

Por encima de todo, salvo fuerza mayor, los equipos han de contar con los servicios de un central diestro y otro siniestro. Sergio Ramos, por ejemplo, pudo rendir mucho más en el Madrid de haber jugado en la derecha y no en la izquierda. De ahí que con el paso de los años su cintura ya no respondía bien cuando le tocaba girarse para correr detrás de un delantero veloz. 

Válgame lo dicho para recordar que en la plantilla merengue hay centrales como Alaba, Mendy, Éder Milîtao y Nacho. Dos zurdos y dos diestros. Todos ya consagrados en la elite futbolística y, por tanto, cabe confiar en ellos. Por más que es sabido que los defensas en el Madrid pasan el quirinal por el carácter ofensivo del bloque. De momento, Ancelotti tiene mimbres para formar una zaga con jugadores distribuidos racionalmente. Aunque haría bien en decirle a Casemiro  que vuelva a ser ese escudo de la defensa -formidable en todos los aspectos- que le valió para encumbrarse en el deporte rey.



jueves, 16 de septiembre de 2021

El salón de plenos parece el campo de Agramante

No hace falta ser muy listo para decir, una vez más, que la política es lo más parecido al teatro, y que el pueblo ha obligado a los políticos a ser actores. Así que los duelos que se organizan en los plenos de Ceuta son de interpretación. La política, como bien decía Emilio Romero, no tiene corrientemente, a los autores dentro del reparto, sino solamente a los actores. Por lo tanto, debemos aceptar que éstos hablan por boca de ganso. Esto es, por medio de personas que les dictan cómo han de comportarse como portavoces de sus partidos. 

A los asesores que permanecen en la sombra se les considera inteligentes. Por consiguiente, me gustaría saber quién es el que le dice al señor Verdejo: "Habla tú, de esta manera, como corifeo de los descontentos de nuestra derecha por cómo viene gobernando Vivas desde hace la friolera de veintiún años". Y lo hace convencido de que esa forma de proceder es la mejor para que les sigan votando sus ya numerosos partidarios. Y el portavoz de VOX, sobrado de energías, caldea el ambiente a media vuelta de manivela. 

A partir de ahí el salón parece el campo de Agramante. Pues la confusión y el desorden se apoderan del lugar y las imágenes dan la vuelta al mundo. Y lo malo es que no se vislumbra remedio para un asunto que causa mucho daño a Ceuta. La cual ya no es tenida por la gran desconocida, sino por la tierra donde los políticos aprovechan las sesiones plenarias para mostrar una violencia verbal acojonante (perdonen el vulgarismo).

La agresividad política de VOX no gusta a muchísimos ceutíes. Por razones obvias. Pero es justo reconocer que sus ataques a Vivas se vienen produciendo desde que éste nombró persona no grata a Santiago Abascal: Metedura de pata de alguien que lleva dando lecciones de moderación desde los tiempos de Maricastaña. Quizá porque teme que Vox pueda quitarle en las próximas elecciones esa cantidad de votos que necesita para reverdecer sus lauros; es decir, para la obtención de una mayoría absoluta.  Lo que no esperaba nuestro alcalde es que su comportamiento le haría sudar tinta para poner orden en los plenos. Pero nunca lo consigue. ¡Uf!...



 



 

El gol de Rodrygo vale un Potosí

El sistema de juego del Inter obnubiló las ideas del Madrid en la primera mitad y parte de la segunda. Los italianos interpretaron muy bien la defensa con tres centrales, una línea de cinco en el centro del campo y dos delanteros escalonados. El Madrid las pasó canutas y pudo encajar varios goles. Pero evitó la derrota porque tiene un portero extraordinario. El dominio del equipo dirigido por Simone Inzaghi fue abrumador. 

La superioridad manifiesta de los locales en el centro del campo debió ser corregida cuanto antes por Carlo Ancelotti. El 1-4-3-3 del equipo merengue no tenía sentido frente a la disposición en el césped de los contrarios. Máxime cuando Casemiro, Modric y Valverde no sólo eran desbordados continuamente por sus adversarios, sino que apenas influían en el juego de ataque. Así que Lucas Vázquez, Benzema y Vinicius pasaron más tiempo defendiendo que inquietando a sus marcadores.

El juego del equipo blanco mejoró tras el descanso. Aunque no hasta el extremo de dominar el partido. Sin embargo, el Inter, a medida que pasaba el tiempo iba bajando de ritmo y dejando más espacios a la hora de defender. Fue entonces cuando Ancelotti le dio entrada a Rodrygo y el brasileño hizo lo que Lucas Vázquez no había podido: regatear a su marcador y producir desconcierto en la defensa de cinco. Y así llegó la mejor jugada del encuentro y el gol que le daba los tres puntos a su equipo. 

El tanto llegó cuando el partido estaba dando las boqueadas. Momentos antes había salido al césped Camavinga. Y ocurrió lo siguiente: jugada entre Casemiro, Camavinga y Rodrygo. Y éste marcó un gol que vale un Potosí. Victoria importante de un Madrid que no dio la talla en la primera parte y que tampoco estuvo bien en gran parte de la segunda. Pero que ganó en cuanto adelantó líneas y se adentró por las bandas.