Blog de Manolo de la Torre


Entrenador de fútbol, ha ejercido la profesión 19 temporadas. Escritor en periódicos,
ha publicado una columna diaria, durante dos décadas, en tres periódicos ceutíes.

miércoles, 26 de enero de 2022

La humildad de nuestro alcalde

Hace meses, debido a cómo nos estaba golpeando el virus, comprendí que la tarea de nuestro alcalde era de mucha importancia y que, por lo tanto, había que respetar sus decisiones e incluso apoyarlas desde este espacio. Y así lo hice. Durante esos meses tan duros, casi todos los días -durante el desayuno- escuchaba atentamente sus declaraciones radiadas. Y, desde luego, mentiría si no dijera que su labor fue más que buena. Al margen de cualquier desencuentro habido con persona muy cercana a él y que terminó como el rosario de la aurora. Lo cual es habitual entre políticos.

Nuestro alcalde, cada vez que es entrevistado, acaba casi todas sus respuestas con el siguiente latiguillo: "Lo digo con absoluta humildad". Sin percatarse de que en ese momento es lo más parecido al torero que no remata como debe la serie de muletazos y sólo recibe los aplausos de sus más fieles seguidores. Sobre la humildad se ha escrito muchísimo. Porque es casi imposible que no haya ni siquiera una pizca de orgullo o vanidad entre quienes gozan de esa virtud cristiana.

Alguien dijo que "no hay más que una manera de descubrir si una persona es humilde: pregúntaselo.  Si dice que sí, no lo es". La humildad que prevalece en este mundo es la conocida como humildad de garabato y también como modestia afectada. Ambas desembocan en ese mar peligroso llamado hipocresía. De la que Francisco de Quevedo dice impropios en su libro Sueños Y Discursos. También Antonio Gala se despachó a gusto acerca de la hipocresía en El don de la Palabra. "Porque pregona vino y vende vinagre".

Querido alcalde: Deseo que mis palabras no te sienten mal. Dado que son mensajeras de un consejo. Y, aunque los consejos no son ni agradecidos ni pagados, espero que éste te permita recapacitar sobre si es conveniente que sigas usando esa muletilla, ya reseñada, en tus actuaciones públicas... 



  




 

martes, 25 de enero de 2022

La empatía de Elena Naranjo

Antes de que mis alifafes, muchísimo antes, debido a los muchos años cumplidos, me hayan obligado a depender de mi médica de cabecera, ya obraba en mí el afecto hacia los profesionales que se encargan de atendernos en cuanto sentimos molestias y, por qué no decirlo, también de reducir los miedos que ellas nos causan. La importancia de la medicina preventiva es harta conocida. De ahí que acudamos a los médicos y médicas de familia buscando alivio a nuestros males físicos y, cómo no, el diagnóstico que tranquilice nuestro alterado sistema nervioso.  

Debo confesar que yo he tenido mucha suerte con los profesionales que me atendieron cuando los necesité. Por lo que no dudé en airearlo en su momento. Conocedor de que a veces no se aprecia la labor que desempeñan quienes nos alertan que algo no funciona bien en nuestro cuerpo y nos indican el camino para remediar nuestros males. Uno de ellos es enviarnos al especialista de turno. Lo cual no significa que dejen de ser nuestro Ángel de la Guarda en cuanto la cabeza se atiborre de dudas y temores. Y es entonces cuando es necesario que salga a relucir la capacidad afectiva que han de mostrar escuchando atentamente a quienes acuden pidiendo ayuda.

La importancia de la Medicina preventiva es incuestionable. Verdad de Perogrullo. Pero a veces es conveniente redoblar el tambor al respecto. Puesto que el trato que reciben sus profesionales no son los merecidos. Y, desde luego, no deberíamos olvidar el riesgo que corrieron -y aún corren- por culpa del virus. En fin, a lo que iba: Doña Elena Naranjo, mi médica de cabecera, tiene bien ganada fama entre quienes la visitan. Y a mí me toca corroborarlo. Y es que derrochar empatía es un valor inmejorable.  

 


domingo, 23 de enero de 2022

Empate agónico del Madrid

Está demostrado que al Madrid se le indigestan los equipos que, debido a su manifiesta inferioridad, apelan a defenderse a ultranza, esperando su oportunidad de gol en un contragolpe o bien en una jugada a balón parado. El Elche ya estuvo a punto de derrotarlo el jueves pasado en la eliminatoria correspondiente a la Copa del Rey y que daba paso a los cuartos de final. De hecho, la victoria merengue se produjo cuando la prórroga estaba dando las boqueadas. La temporada pasada, si mal no recuerdo, también los blancos sufrieron de lo lindo para empatar en el Martínez Valero.

El equipo ilicitano, sin embargo, no sólo se defiende muy bien sino que busca la portería contraria sin vacilaciones. Ya sea jugando frente a los rivales poderosos o los que son de su su misma cuerda. El 1-4-4-2 es el sistema con que se emplean los futbolistas del equipo alicantino. Y a fe que lo interpretan más que bien. En defensa cumplen perfectamente con el cometido de replegarse en cuanto pierden el balón y suelen dejar más adelantado a los delanteros centros. Lucas Boyé y Lucas Pérez han sido los que han cumplido esa misión en el Bernabéu. Y la han realizado a la perfección.

El Madrid comenzó dubitativo y poco a poco fue mejorando. Hasta el punto de que puso a prueba a Edgar Badía. Quien hizo paradas de mucho mérito. En el 33' Benzema falló un penalti. Decidió no tirarlo por el lado derecho del guardameta, como ha venido siendo natural en él, y el disparo al lado contrario le salió horrible. La pifia de Benzema le dio alas a los visitantes. Los cuales se adelantaron en el marcador con un remate de cabeza de Boyé. En la segunda parte, el dominio del Madrid se fue acrecentando, pero volvieron a marcar los ilicitanos por medio de Pere Milla (76').

Jugando a la desesperada el Madrid logró empatar con goles de Modric (de penalti) en el minuto ochenta y de Militao en el noventa. No es tan grave la pérdida de los dos puntos como los defectos que sigue mostrando el equipo dirigido por Ancelotti. Verbigracia: Casemiro se inhibe de bascular a los costados cuando atacan los contrarios, no protege a sus centrales, y se limita a cubrir una pequeña parcela del centro del centro del campo. 

La labor del mediocentro es cada más más pobre. Pero nadie se percata de ello. Ojalá que el brasileño se recupere del mal momento que atraviesa desde hace ya cierto tiempo. Su lentitud es pasmosa. Es más, si no fue por lesión, no es entendible el cambio de Toni Kroos. Dado que el alemán está capacitado para jugar como mediocentro. Máxime en un partido en el cual su equipo estaba perdiendo. En suma, empate agónico del Madrid frente a un Elche bien ordenado tanto en defensa como en ataque. 

 


sábado, 22 de enero de 2022

Hazard e Isco halagados por Ancelotti

La victoria del Madrid en el Estadio Martínez Valero, en partido correspondiente a la Copa del Rey, frente a un Elche que luchó denodadamente, ha servido para que los medios de comunicación hayan colmado de ditirambos a Eden Hazard e Isco Alarcón: autores de los goles de su equipo. Como si esos tantos pudieran borrar el escaso rendimiento de los dos futbolistas, por diferentes motivos, desde su llegada al club blanco. En principio, los elogios desmedidos nunca son buenos. Y mucho menos si no están en consonancia con el obrar de los receptores.

También me parece exagerada y, por supuesto, contradictoria, la respuesta de Carlo Ancelotti a una pregunta relacionada con las actuaciones de ambos jugadores. "Los dos han ganado el partido". Y además rubricó su afirmación con estas palabras: "Quizá han merecido jugar más en los últimos meses". Yo entiendo que las palabras del técnico están preñadas de ese tufillo con el cual los entrenadores tratan, en ocasiones, de ganarse la voluntad de quienes no juegan y andan bisbiseando su disgusto entre bastidores. Es decir, en el vestuario. 

Pero no creo que todo el mundo piense  de la misma manera. Los habrá que entiendan que la humildad del técnico italiano, revestida de coba, era innecesaria. Pues de ser cierto que Isco y Hazard debieron, tal vez, jugar más, sólo dependía de él. Siempre y cuando no estuvieran lesionados. El proceder de CA me ha recordado, cambiando lo que haya que cambiar, a las personas que han sido premiadas por algo y, durante la entrega del galardón, lo primero que dicen es no merecerlo... De modo que dejan al jurado a los pies de los caballos. 

En suma: echar mano de la humildad, sin venir a cuento, puede desembocar en un acto de hipocresía. Y mucho más en el fútbol. Y sobre todo en el caso que nos ocupa. Puesto que no creo que Hazard e Isco vayan a ser titulares sin solución de continuidad. Ojalá que el belga fuera capaz de "reverdecer sus lauros". Hazañas balompédicas que yo disfruté viéndolo jugar en el Chelsea. Del malagueño, en cambio, mentiría si no dijera que su trayectoria en el Madrid no invita a la esperanza de quienes no vibramos ni con una ruleta ni con un gol de higos a brevas. O sea.