Blog de Manolo de la Torre


Entrenador de fútbol, ha ejercido la profesión 19 temporadas. Escritor en periódicos,
ha publicado una columna diaria, durante dos décadas, en tres periódicos ceutíes.

viernes, 23 de febrero de 2024

Real Madrid-Sevilla

Los encuentros Madrid-Sevilla han sido siempre muy festejados por las aficiones de ambos clubes. Dado que los seguidores del equipo hispalense tardaban pocas horas en llegar hasta la capital de España mediante viajes que les permitían disfrutar del ambiente de "Los Madriles". Ni que decir tiene que hace ya un mundo que el trayecto existente entre ambas ciudades se cubre en un amén y en medios que nada tienen que ver con los vetustos de aquellos entonces. Y por consiguiente el número de espectadores ha aumentado desde ambos lados.

El partido de mañana será, además, el regreso de Sergio Ramos a un escenario donde será recibido como merece su exitosa trayectoria como jugador del equipo merengue. "El héroe de la 'Décima', así lo describe el Madrid en su página oficial. "Y uno de los jugadores más grandes de nuestra historia".  A pesar de ello, debo decir que yo nunca me dejé llevar por sus extraordinarias cualidades, debido a que entendí muy pronto que el futbolista nacido en Camas fue desaprovechado por quienes inistieron en hacerle jugar en el costado izquierdo. Demarcación en la que se le veía a una legua sus debilidades.

Así que no serán pocos los que crean que el defensa sevillano hubiera sido mucho mejor actuando en el lado diestro. Ahora bien, aquel Ramos jamás dio muestras de queja alguna por pasarlas canutas, en bastantes ocasiones, en una posición por la que sus adversarios le buscaban las cosquillas por su lado ciego - es decir, el izquierdo-. En el cual mostraba su dureza de cintura, sus giros tardíos y su imperiosa necesidad de tener que deslizarse por el césped para cortar los desbordes de sus contrincantes. Con entradas de una contundencia innecesaria. 

El Ramos del Madrid, capaz de rematar de cabeza más y mejor que el famoso Belauste, otrora jugador vasco de los tiempos de Maricastaña, pudo muy bien acabar su carrera deportiva en el mejor equipo del mundo. No sólo colmado de halagos sino asimismo agrandando su historial con victorias y títulos como si la tarea fuera fácil. Pero le sobró a la hora de llegar a un acuerdo con Florentino Pérez tanta suficiencia como humildad evidenció siendo central y lateral zurdo en el Madrid.



 

domingo, 18 de febrero de 2024

El Madrid no dio la talla en el Estadio de Vallecas

Sabido es que el Rayo Vallecano aprovecha muy bien las inconveniencias que tiene su Estadio para sus rivales. La principal es lo cerca que del terreno de juego se encuentran las gradas repletas de aficionados que no cesan de protestarlo todo y por tanto mantienen a los árbitros en permanente estado de tensión. Lo que unido al estado de ánimo que ponen al servicio de sus jugadores hacen posible que éstos corran de principio a fin. Y mucho más si el adversario es el Real Madrid. El cual no ha sabido hoy afrontar las dificultades mencionadas. A pesar de que se adelantó en el marcador nada más ponerse el balón en juego. Fue a raíz de un pase de Valverde que remató Joselu con la pierna izquierda.

El comienzo no podía ser mejor para el líder de la Liga. Pero éste principió a sestear y permitió que el Rayo se envalentonara y pusiera cerco a la portería defendida por Lunin. En una de esas incursiones, Camavinga, que bracea con frecuencia, le dio con la mano a un balón sin necesidad alguna. El VAR dictó sentencia y Raúl de Tomás empató desde los once metros. A partir de ese momento, el equipo blanco fue a menos y terminó diluyéndose como un azucarillo en un vaso de agua. Tal vez esperando una oportunidad de gol que nunca llegó.

No cabe la menor duda de que el Madrid ha perdido dos puntos de suma importancia en un Estadio apropiado para lograrlos. Y en un momento crucial para desengañar a los equipos que aún aspiran a desbancarlo del primer puesto en la clasificación. Cierto es, y conviene recordarlo, que las bajas del conjunto merengue son muchas y sobre todo se acusan bastante las de los centrales. Puesto que a Tchouaméni, por ejemplo, se le nota sobradamente que no es feliz en esa demarcación. De ahí que en ocasiones se duerma en los laureles. Lo cual produce desestabilización defensiva. 













 

miércoles, 14 de febrero de 2024

El momento de Brahim Díaz

En la final de la Supercopa de España Madrid-Barcelona con victoria del primero por 4-1, quien escribe se expresó de esta guisa el 15 de enero: "Ancelotti tiene la suerte de contar con varios extremos sensacionales. De ahí que Vinicius y Rodrygo hayan decidido no dormirse en los laureles por si las moscas... Es decir, porque son conscientes de la calidad que atesoran Brahim Díaz y Arda Güler".  Calidad que ayer evidenció el malagueño, una vez más, en El Real Bull Arena frente al Leipzig. Tarea nada fácil frente a un equipo alemán. En cualquier momento, si las lesiones no se lo impiden, el turco deleitará también con su juego.

Insisto: ganar en Alemania nunca es fácil para ningún equipo. Es más, hubo un tiempo en que el Madrid pasaba las de Caín cuando le tocaba medirse a los mejores equipos de la Bundesliga. De modo que no me sorprendió la superioridad demostrada por el Leipzig durante veintitantos minutos de la primera parte. Dominio que no se tradujo en goles porque Lunin, la suerte y el gol anulado a los germanos lo impidieron. Amén de que el Madrid sabe capear esos temporales sin perder la compostura. Y, por si fuera poco, a Brahim se le ocurrió marcar un golazo en el minuto 48. 

El Madrid volvió a demostrar en el Red Bull Arena que es capaz de sobreponerse a todos los contratiempos que vayan surgiendo en forma de lesiones. Verbigracia: tiene dos guardametas lesionados y Lunin responde bajos los palos con la seguridad que se le exige a los porteros de un equipo que intervienen poco. Y qué decir de las bajas de los centrales; demarcación importantísima que vienen cubriendo centrocampistas que nunca jugaron en sitio de tanta responsabilidad

En lo tocante a su figura indiscutible, es decir, Jude Bellingham, si no juega redoblan esfuerzos los ya consagrados Vinicius y Rodrygo. En fin, que el Madrid es el Madrid incluso cuando la enfermería está saturada por los esfuerzos exigidos a futbolistas que pertenecen a un club donde ganar, ganar y ganar es una obligación. O sea.


lunes, 12 de febrero de 2024

La importancia de encajar pocos goles

Permítanme que comience hablando de mí. Durante mis años como entrenador de equipos que la temporada anterior habían salvado la categoría por los pelos, o bien los que me contrataban para evitar el descenso que ya parecía irremediable, mi máxima preocupación era la debilidad defensiva que habían mostrado hasta entonces. La prueba palpable era la cantidad de goles que habían encajado. Así que la primera medida era cortar de raíz tan grave fallo.

La temporada pasada, el Barcelona fue Campeón de la Liga Santander. Los culés acabaron con veinte goles en contra y los merengues con 36. Los 16 tantos de diferencia fueron decisivos para la obtención del título del equipo dirigido por Xavi Hernández. Actualmente, el Madrid lidera la tabla con 52 goles marcados y 15 encajados. Ha sumado 61 puntos. El Barça, sin embargo, es tercero. Habiendo marcado 50 goles y recibido 33. Puntos 51. No cabe la menor duda de que la fragilidad defensiva del equipo catalán es verdad incuestionable. 

Conviene destacar que el Madrid tiene lesionados a sus centrales titulares y también a Thibaut Courtois; uno de los grandes cancerberos mundiales. A pesar de tales problemas, que no son moco de pavo, Ancelotti ha logrado formar un bloque que se está sacrificando cuando no tiene el balón. Nunca antes defendieron los extremos como lo vienen haciendo. Es decir, que el trabajo de Vinicius, Rodrygo o Brahim está facilitando que el líder pueda jugar bajo el sistema 1-4-3-3. o bien mediante el 1-4-4-2 como variante. Y si a ello le sumamos la labor de Jude Bellingham como delantero flotante, miel sobre hojuelas.

En fin, que defender en bloque es una necesidad imperiosa en el deporte rey. El cual, desde hace ya la tira de tiempo, exige grandes sacrificios a los futbolistas. Hasta el punto de que se han acabado ya esos jugadores que eran motejados de palomeros. O sea, que se buscaban un espacio reducido para habitar en él con el mínimo esfuerzo. Ayer, verbigracia, el Barcelona no corrió hacia atrás y fue desbordado continuamente por el Granada. De ahí que el equipo andaluz pudo hacerle más goles.