Tirar de la manta. Descubrir aquello que interesaba mantenerse en secreto. Descubrir algo importante, delicado, espinoso. Ni que decir tiene que todos hemos sentido alguna vez la tentación de quemar las naves. Es decir, tomar una resolución extrema en un momento muy apurado; aunque ello signifique denunciar cosas peligrosas que pueden afectar gravemente a otras personas, instituciones u organismos. Aun a sabiendas de que tales acusaciones serán motivos de escándalo público e incluso pueden tener su efecto bumerán.
A medida que Pedro Sánchez, ex secretario general de los socialistas, iba respondiendo a las preguntas que le hacía Jordi Évole en el programa Salvados, evidenciaba tener más orgullo que don Rodrigo en la horca. Y un hombre orgulloso, cuando adelanta la pierna y ofrece el pecho, no se corta lo más mínimo en contar verdades. Las suyas, claro está. Que nunca serán verdades absolutas. Lo cierto es que la entrevista no dejó a nadie indiferente. Por más que ya fueran conocidas sus discrepancias con Susana Díaz y Felipe González y con el hecho de sentirse maltratado por los editoriales de El País.
Poco a poco, entre los deseos de darle a la sinhueso que tenía PS y la habilidad de JE, la entrevista me fue enganchando y decidí prestarle toda la atención posible. Incluso hubo momentos en los que llegué a estar de acuerdo con lo que denunciaba el defenestrado secretario general de los socialistas. Un secretario elegido, la verdad sea dicha, porque su apostura era -y sigue siéndola- la más idónea para seducir a los votantes. Y, posiblemente, porque la señora Díaz, al alimón con algunas viejas glorias del partido, pensaba que podía ser un hombre de paja.
De pronto, cuando menos lo esperaba, salieron a relucir los nacionalismos y Pedro Sánchez no dudó en responder a portagayola: Cataluña y el País Vasco son naciones. Y como tales hay que afrontrar sus reivindicaciones. Y lo primero que se me vino a la memoria es que en política es preferible un corrupto a un incompetente. Y me explico: Nacionalidades; palabra, origen de muchos líos, que nunca hubieran metido en su constitución los franceses que son más listos que nosotros.
Pedro Sánchez debería haberse ahorrado esa contestación y, cómo no, la de masajear a Pablo Iglesias y a Podemos. Por cierto, ¿se imaginan ustedes que habría sido de Cataluña si Napoleón la hubiera anexionado en su día, tal y como tenía previsto? Pues que los catalanes separatistas hubieran tenido que soportar el jacobinismo de los franceses sin rechistar. O bie recurrir a su tradición de guerra y guerrilleros dispuestos a lanzarse al monte al menor pretexto.
Resumiendo; a Pedro Sánchez le ha sentado como un tiro la entrevista que le hizo Jordi Évole. Y mucho me temo que a partir de ahora va a sufrir un calvario si se empeña en seguir adelante con su deseo de recuperar la secretaría general de un partido que entre todos han puesto al borde del abismo y que necesita de un milagro para reverdecer laureles. Pedro Sánchez, por muy dolido que esté, debe encararse con las horas adversas, con una serenidad absoluta, sin aspavientos ni histerismos. Eso sí. con el orgullo justo y dignamente.
Blog de Manolo de la Torre
Entrenador de fútbol, ha ejercido la profesión 19 temporadas. Escritor en periódicos,
ha publicado una columna diaria, durante dos décadas, en tres periódicos ceutíes.
Mostrando entradas con la etiqueta Pedro Sánchez. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Pedro Sánchez. Mostrar todas las entradas
martes, 1 de noviembre de 2016
jueves, 1 de septiembre de 2016
Pedro Sáchez está pasando el Equinoccio
A mediodía recibo la llamada de un buen amigo, socialista él, para decirme que Mariano Rajoy pegó el primer gatillazo de su investidura por más que sacara a relucir lo mejor que se le suele dar como político: engatusar a los españoles con su guasa gallega. Argucias y nada más que argucias.
Pero no me negarás que el presidente en funciones ha estado sembrado en sus intervenciones, le digo. Mi amigo contesta: "Sí, claro que sí; al leerte he quedado enterado de que tú también formas parte de todos los que se conforman nada más que con la palabrería del señor Rajoy.
Inmediatamente le hago saber a mi amigo que si no le cuelgo el teléfono es porque entiendo su situación. La misma que deben estar viviendo todos los socialistas fetén. La amargura de ver cómo es perseguido con saña el secretario general de un partido más que centenario. Por el hecho de no favorecer la formación de un Gobierno del Partido Popular.
-¿Qué piensas tú al respecto? -me pregunta él.
-A mí me gustaría que España tuviera un Gobierno cuanto antes. Porque no deseo votar otra vez con la nariz tapada, sabiendo sobradamente que mi papeleta vale para elegir entre lo desastroso o insufrible. Y así olvidarme, de momento, de que la política es un refugio de incompetentes.
Mi interlocutor, más calmado, no duda en pronunciarse así: "La oposición es la oposición, su nombre lo indica, y hay que hacer una oposición responsable, pero lo que hay que decirles a los ciudadanos es que la oposición no tiene por qué favorecer la formación de un Gobierno ni siquiera de forma pasiva. Por tal motivo, sobran todas las peticiones y solicitudes, todos los requirimientos y todas las exigencias".
Aprovecho que mi amigo se toma un respiro para recabar su parecer sobre Pedro Sánchez, y se pronuncia de tal guisa: "Lo están crucificando. Incluso he llegado a asumir que, por ser guapo, lo están maltratando aún más. Ahora bien, o el secretario general de nuestro partido muere en el empeño o sale de esta encrucijada como hombre de estado por sostenerse derecho por toda la presión que está recibiendo desde todas las partes. Muchas, como tú bien sabes, procedentes de mi partido".
Pero no me negarás que el presidente en funciones ha estado sembrado en sus intervenciones, le digo. Mi amigo contesta: "Sí, claro que sí; al leerte he quedado enterado de que tú también formas parte de todos los que se conforman nada más que con la palabrería del señor Rajoy.
Inmediatamente le hago saber a mi amigo que si no le cuelgo el teléfono es porque entiendo su situación. La misma que deben estar viviendo todos los socialistas fetén. La amargura de ver cómo es perseguido con saña el secretario general de un partido más que centenario. Por el hecho de no favorecer la formación de un Gobierno del Partido Popular.
-¿Qué piensas tú al respecto? -me pregunta él.
-A mí me gustaría que España tuviera un Gobierno cuanto antes. Porque no deseo votar otra vez con la nariz tapada, sabiendo sobradamente que mi papeleta vale para elegir entre lo desastroso o insufrible. Y así olvidarme, de momento, de que la política es un refugio de incompetentes.
Mi interlocutor, más calmado, no duda en pronunciarse así: "La oposición es la oposición, su nombre lo indica, y hay que hacer una oposición responsable, pero lo que hay que decirles a los ciudadanos es que la oposición no tiene por qué favorecer la formación de un Gobierno ni siquiera de forma pasiva. Por tal motivo, sobran todas las peticiones y solicitudes, todos los requirimientos y todas las exigencias".
Aprovecho que mi amigo se toma un respiro para recabar su parecer sobre Pedro Sánchez, y se pronuncia de tal guisa: "Lo están crucificando. Incluso he llegado a asumir que, por ser guapo, lo están maltratando aún más. Ahora bien, o el secretario general de nuestro partido muere en el empeño o sale de esta encrucijada como hombre de estado por sostenerse derecho por toda la presión que está recibiendo desde todas las partes. Muchas, como tú bien sabes, procedentes de mi partido".
jueves, 10 de diciembre de 2015
Pedro Sánchez y las urnas
Las encuestas nos vienen diciendo que el Partido Socialista Obrero Español (PSOE) no sólo está descartado para ganar las elecciones, sino que, además, se verá superado por Ciudadanos. Y Pedro Sánchez está siendo objeto de las más furibundos ataques por parte de los otros partidos. En la calle Ferraz, como no podía ser de otra manera, se agarran a un clavo ardiendo: "Las encuestas están hechas de aquella manera...".
Los socialistas no dejan de proclamar que su candidato es lo que parece: el más listo y brillante; el seductor; el encantador de serpientes, dotado de un don de gentes que se ve a la legua; el más atrevido y el dueño de toneladas de desparpajo y simpatía que suele exhibir a cada paso. ¿Dónde está el problema para que Sánchez no sea tenido ya como el rival que más posibilidades tiene de desalojar a Mariano Rajoy de la Moncloa?
la pregunta se la hago a una mujer avezada en campañas electorales y que siempre se ha distinguido por sus ajustados pronósticos en relación con las urnas. Y responde con celeridad:
-Es tan guapo que lleva ya muchos meses molestando a innumerables hombres. Incluso a muchos socialistas. Pedro Sánchez da la impresión en todo momento de estar recién salido de la ducha. Y cuando se ríe es casi imposible que los varones no sientan el mordisco de la envidia donde más les duele. Y son los hombres, precisamente, quienes menos desean verlo como presidente del Gobierno de España.
Respeto tu opinión, pero por esa regla de tres jamás hubiesen podido gobernar ni Adolfo Suárez ni Felipe González.
-Eran otros tiempos. estimado Manolo; eran oros tiempos... Hasta entonces, el hombre que no había tenido éxito con las mujeres estaba obligado a rendirse a la evidencia: él no gustaba. Cuando las muchachas vírgenes y las mujeres casadas virtuosas no cedían, era infinitamente menos vejatorio que hoy, cuando las mujeres emancipadas los envían al diablo.
¿Por qué?
-Porque cuando las mujeres no concedían sus favores a nadie, era fácil consolarse diciendo que los más guapos. los más inteligentes, los más seductores remaban en la misma galera. Hoy, en cambio, cuando una chica rechaza a un hombre, éste deduce lógicamente que es repelente. Sobre todo cuando ella se precipita acto seguido en los brazos de otro que a él le parece tan mal parecido como idiota. Algo que no halaga a los tímidos.
Pero lo de mal parecido no tiene nada que ver con el candidato socialista a la presidencia del Gobierno, ¿no?
-Sin duda. Y por ello se le moteja de tonto e ingenuo, de simple y bobalicón y de ser siempre el candidato que peor ha estado en los debates o en cualquier programa de televisión al que acuda. Puesto que son muchos los hombres que no soportan la presencia de Pedro Sánchez.
Como experta en cuestiones electorales, ¿crees tú que Sánchez obtendrá un rotundo fracaso en las urnas?
-Lo tiene crudo. La verdad sea dicha. Aunque puede que surja el voto oculto que le haga justicia. No olvidemos que se le está maltratando por su bella cara.
Los socialistas no dejan de proclamar que su candidato es lo que parece: el más listo y brillante; el seductor; el encantador de serpientes, dotado de un don de gentes que se ve a la legua; el más atrevido y el dueño de toneladas de desparpajo y simpatía que suele exhibir a cada paso. ¿Dónde está el problema para que Sánchez no sea tenido ya como el rival que más posibilidades tiene de desalojar a Mariano Rajoy de la Moncloa?
la pregunta se la hago a una mujer avezada en campañas electorales y que siempre se ha distinguido por sus ajustados pronósticos en relación con las urnas. Y responde con celeridad:
-Es tan guapo que lleva ya muchos meses molestando a innumerables hombres. Incluso a muchos socialistas. Pedro Sánchez da la impresión en todo momento de estar recién salido de la ducha. Y cuando se ríe es casi imposible que los varones no sientan el mordisco de la envidia donde más les duele. Y son los hombres, precisamente, quienes menos desean verlo como presidente del Gobierno de España.
Respeto tu opinión, pero por esa regla de tres jamás hubiesen podido gobernar ni Adolfo Suárez ni Felipe González.
-Eran otros tiempos. estimado Manolo; eran oros tiempos... Hasta entonces, el hombre que no había tenido éxito con las mujeres estaba obligado a rendirse a la evidencia: él no gustaba. Cuando las muchachas vírgenes y las mujeres casadas virtuosas no cedían, era infinitamente menos vejatorio que hoy, cuando las mujeres emancipadas los envían al diablo.
¿Por qué?
-Porque cuando las mujeres no concedían sus favores a nadie, era fácil consolarse diciendo que los más guapos. los más inteligentes, los más seductores remaban en la misma galera. Hoy, en cambio, cuando una chica rechaza a un hombre, éste deduce lógicamente que es repelente. Sobre todo cuando ella se precipita acto seguido en los brazos de otro que a él le parece tan mal parecido como idiota. Algo que no halaga a los tímidos.
Pero lo de mal parecido no tiene nada que ver con el candidato socialista a la presidencia del Gobierno, ¿no?
-Sin duda. Y por ello se le moteja de tonto e ingenuo, de simple y bobalicón y de ser siempre el candidato que peor ha estado en los debates o en cualquier programa de televisión al que acuda. Puesto que son muchos los hombres que no soportan la presencia de Pedro Sánchez.
Como experta en cuestiones electorales, ¿crees tú que Sánchez obtendrá un rotundo fracaso en las urnas?
-Lo tiene crudo. La verdad sea dicha. Aunque puede que surja el voto oculto que le haga justicia. No olvidemos que se le está maltratando por su bella cara.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)