Blog de Manolo de la Torre


Entrenador de fútbol, ha ejercido la profesión 19 temporadas. Escritor en periódicos,
ha publicado una columna diaria, durante dos décadas, en tres periódicos ceutíes.
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martes, 16 de abril de 2019

Desde mi atalaya


A Dani Carvajal le preguntaron ayer, o anteayer, que para el caso es lo mismo, si Solari se había equivocado prescindiendo de jugadores importantes. Y el jugador nacido en Leganés respondió de tal guisa: "No creo que Solari lo hiciera para joder (sic) a nadie". Respuesta certera del defensa. Pues no me imagino que haya entrenadores capaces de prescindir de los mejores a sabiendas de que sin ellos tienen más posibilidades de perder. Como tampoco me atrevería a decir que Zidane la tiene tomada con Reguilón y sobre todo con Marcos Llorente. A los que Santiago Hernán Solari puso en el camino del éxito. Por cierto, mal haría el Madrid en desdeñar la aportación de ambos canteranos. Porque han demostrado ya suficiente bagaje deportivo como para seguir formando parte de la plantilla.

Paul Pogba y Éder Militâo son dos jugadores a los que seguiré atentamente entre hoy y mañana en la Champións League. El primero porque puede ser jugador del Madrid. Y el segundo porque ya lo es. Al francés le tengo ya muy visto. Y todavía no sé en qué demarcación se desenvuelve mejor para dar la talla de  extraordinaria figura que se le viene adjudicando desde hace ya varias temporadas. Del brasileño opiné en el partido que el equipo portugués jugó en Anfield. Y no muy bien... Aunque en su descargo conviene decir que actuó como central siniestro, siendo derecho. Insisto: lo que el Madrid está pidiendo a gritos es un zaguero izquierdo. Puesto que no tiene ninguno. Y, además, Zidane  no se atreve a ensayar con Reguilón como central, en estos momentos, a pesar de que es el único que podría solucionar ese problema. Algo inexplicable en un entrenador que, como jugador, estaba atiborrado de imaginación.

Lectores de este blog suelen decirme, cada dos por tres, que no son justas mis críticas a Sergio Ramos. Y siempre les respondo lo mismo: el capitán blanco sería mejor futbolista actuando como central derecho. En ese sitio no se le verían las debilidades que explotan sus rivales en el lado contrario. También sería conveniente, aunque se me antoja que ya es tarde, que alguien le dijera que no se arrogue facultades que no le corresponden. En este momento, cuando Varane no deja de insinuar que está dispuesto a cambiar de equipo, o al menos así lo airean los periódicos deportivos de tirada nacional, bien haría el Madrid en buscar la mejor solución posible para que el jugador de Camas terminara su carrera deportiva actuando como central derecho. Y tengo la certeza de que no sólo mejoraría su rendimiento, sino que, además, se alargaría su vida deportiva.

Barcelona-Manchester United 

El comienzo del MANU fue trepidante. Hasta el pùnto de que cundió el miedo en el Camp Nou. Pues los ingleses pudieron marcar dos goles. La tormenta duró diez minutos. Tiempo suficiente para percatarme, una vez más, de que Sergio Busquets, cuando los contrarios dominan la situación, queda disminuido. A partir de ahí Messi se hizo con las riendas del partido. Obteniendo los dos primeros goles. El segundo con la colaboración especial del guardameta español: De Gea. Fallo garrafal el cometido por nuestro portero internacional. Durante el partido, y no tengo el menor reparo en decirlo a boca llena, yo  me dediqué a seguir nuevamente los pasos de Paul Pogba. Tal y como había prometido. Y volvió a defraudarme. Aún me estoy preguntando cómo es posible que el Madrid esté pensando en pagar una fortuna para hacerse con sus servicios. Sí, ya sé que hizo un buen Mundial con la Selección Francesa. Pero eso no es suficiente para hacer tamaño desembolso por él. Coutinho marcó un gran gol. El tercero. 















lunes, 1 de abril de 2019

Desde mi atalaya


Me agradó sobremanera el partido jugado por el Valencia en el Sánchez Pizjuán. Volvió a mostrarse como un conjunto rocoso, disciplinado en los marcajes y sobre todo solidario. Sus jugadores defienden en bloque y confían muchísimo en los contragolpes. El sistema implantado por Marcelino es el clásico 4-4-2. Neto es un magnífico portero. Los centrales (Garay y Gabriel Paulista) son aguerridos y manejan el juego aéreo. Gayá es lateral veloz, defiende bien y ataca mejor. Wass -que jugó de lateral por la baja de Piccini- fue el más endeble de los cuatro componentes de la zaga. Kondogbia y Parejo forman una pareja ideal en el centro del centro del campo. Ambos se complementan. Los extremos están obligados a cerrar las bandas a cal y canto cuando atacan los rivales. Misión llevada a cabo por Carlos Soler y Guedes. Rodrigo hace de mediapunta y Gameiro merodea por terrenos avanzados para aprovecharse de los despistes de los contrarios. Rival complicado para cualquier equipo. El Madrid de Zidane deberá dar la talla si no quiere salir trasquilado de Mestalla.

Zinedine Zidane está en su perfecto derecho de alinear a los jugadores que crea conveniente en cada partido. Pues nadie mejor que él sabe en qué condiciones están todos los componentes de la plantilla. Esa es, sin duda, una de las decisiones más difíciles que han de tomar los técnicos. Ahora bien, lo que debe exigírseles es que acierten en la distribución de los futbolistas en el terreno de juego. Que impidan que cada cual haga la guerra por su cuenta. (lo cual no quiere decir que se prescinda de cualquier improvisación) Y sobre todo que el deseo de sobresalir haga posible que cualquier futbolista rompa la armonía del conjunto. Frente a la Sociedad Deportiva Huesca la anarquía de Isco Alarcón rompió el equilibrio que debe haber entre todas las líneas. Su manera de proceder, jugando a su libre albedrío, provocó un desorden generalizado. Del cual estuvo a punto de aprovecharse el modesto equipo aragonés. El caótico juego del equipo blanco debió ser solucionado por su entrenador con celeridad. Pero decidió hacerse el sueco. Esperando que se impusiera la superioridad manifiesta de sus jugadores. Mal asunto...

Sergio Ramos y Marcelo volvieron a demostrar que son incompatibles como pareja defensiva en el costado izquierdo. Problema que es conocido hasta en la Cochinchina. De ahí que todos los equipos traten de aprovecharse de semejante desbarajuste. Cuya causa es que el futbolista el brasileño no defiende nada de nada, y el nacido en Camas rinde cada vez menos como central siniestro. De ahí que Luis Enrique lo haya desplazado a la diestra en la Selección. Ambos dieron ayer un recital de fallos clamorosos. Así que siempre fueron superados por los atacantes de la Sociedad Deportiva Huesca. Quienes tuvieron cuatro o cinco oportunidades para marcar. Amén de los dos tantos logrados. Pues bien, ZZ, en vez de recurrir a nuevas soluciones, que las tiene, insiste con ese dúo de 'cantantes'. Lo cual no deja de ser una obcecación. Tozudez que ya no viene a cuento. Y de la que, más pronto que tarde, Zinedine Zidane deberá prescindir por el bien del equipo. Las renovaciones hay que afrontarlas cuanto antes. Y sin mirar al pasado.






    

jueves, 21 de marzo de 2019

Desde mi atalaya


Ordenando libros alojados en los anaqueles del mueble que los acoge, situado en la sala de estar donde leo y escribo, fijo la vista en Sombras y Luces en la España Imperial. Y lo saco de su sitio para hojearlo, pues hacía muchos años que había leído lo escrito por Manuel Fernández Álvarez. Y hallo en la página 157 un recorte de periódico en el cual Makelele, jugador perteneciente al llamado Madrid de los "Galácticos", dice lo siguiente: "Alguien debe caer en la cuenta de que las estrellas necesitan de alguien que sepa recuperar balones y repartirlos adecuadamente". Gracias  a la labor de Makelele e Iván Helguera, tan sobria y sacrificada cual extraordinaria, podían lucirse compañeros como Zidane, Ronaldo, Figo, Roberto Carlos, Beckham y compañía. Actualmente, el Madrid carece de ese rigor táctico y buena colocación.

En la anterior etapa de Zidane como entrenador del Madrid, hubo muchos partidos en los que el sistema defensivo de su equipo fue tachado de calamitoso. En varias ocasiones, ZZ dijo que sus jugadores podían divertirse, pero que tampoco podían olvidarse de trabajar más. Creo que fue a raíz de un partido de Champions League en el estadio del Nápoles. Yo opiné, entonces, que los deportes agonísticos no admiten divertimento. Y sí exigen tenacidad, voluntad y espíritu de sacrificio. En el combate, pues, no hay tiempo para divertirse sino para luchar denodadamente hasta conseguir la victoria. Que es la mejor terapia para recupersarse de los esfuerzos y celebrar los logros. A no ser que el combate sea como el elegido por el seleccionador de España, Luis Enrique; un juego conocido como 'Láser tag'. En el cual imperan las armas de mentirijillas para que reine la convivencia entre los seleccionados. Hay gente pa'tó.

Del Getafe, si la memoria no me falla, escribí a principios de marzo, tras su victoria en el Benito Villamarín (1-2). Y lo hice destacando el estilo de juego implantado por Bordalás. Entrenador que está dando muestras palpables de conocer el oficio. En su caso, tiene doble mérito: lo ha aprendido desde abajo. Que es la mejor manera de hacerlo. Aunque también es la que propicia que muchísimos técnicos se queden a mitad de camino. Mientras que otros llegan a la cima por la ladera más accesible. Mas hoy no deseo hablar de una cuestión pocas veces debatida. Hoy quiero destacar las cualidades que viene mostrando Djané en cada partido. Djané es un futbolista nacido en Togo, es veinteañero, tiene una altura de uno setenta y tanto y juega en el centro de la defensa del equipo conocido popularmente como 'El Geta'. Es veloz, tiene el mejor sentido de la anticipación, salta impecablemente, es solidario con sus compañeros y hasta tiene buen manejo de balón. En suma, el jugador togoleño es un valladar para sus rivales.    




domingo, 3 de marzo de 2019

Desde mi atalaya


Hace meses que vengo diciendo que el estilo de juego del Madrid, en el cual debe imperar la velocidad, ha de estar respaldado, por encima de todo, por una firmeza defensiva de todos sus jugadores cuando les corresponda correr hacia atrás. Y que el escudo de la defensa, es decir, el mediocentro, acuda presto allá donde se necesite de su manguera para apagar el fuego enemigo. Y estuve recordando, no pocas veces, que Casemiro se había olvidado de cumplir con ese cometido. Forma de proceder que estaba repercutiendo negativamente tanto en Modric como en Kroos. De pronto, apareció en escena Marcos Llorente. Y fue un soplo de aire fresco para el centro del campo y asimismo para el bloque defensivo en general.

Varias veces he explicado el motivo que tuve para ver durante una temporada todos los partidos del Alavés. Aunque no me preocupa en absoluto redoblar el tambor. Lo hice para ser testigo de cómo Marcos Llorente, cedido por el Madrid, progresaba en la posición de mediocentro. Y me fue convenciendo de que era uno de los mejores que había en España. Cierto es que su regreso al Madrid no fue muy tenido en cuenta por sus entrenadores. Y a punto estuvo el jugador de emigrar nuevamente allá donde valoraran sus extraordinarias cualidades. Cuando Solari le concedió la titularidad, Marcos Llorente tardó nada y menos en demostrar su categoría. Y a mí se me ocurrió hacerle el artículo. Su desgracia fue lesionarse cuando estaba siendo imprescindible en su equipo. No me extraña que Solari sueñe con su regreso. También lo estarán echando de menos sus compañeros.    

Todos los equipos, sin excepción, han de intentar por todos los medios encajar pocos goles. Verdad de Perogrullo. La firmeza defensiva, pues, es de vital importancia. También lo ha sido para el Madrid. Aunque siempre se ha alegado que ser defensa del conjunto merengue es muy complicado porque las figuras de medio campo hacia arriba eran todas reacias a correr hacia atrás. Ahora bien, hubo temporadas en las que el equipo blanco intercambiaba golpes con sus rivales y terminaba ganando por varios y goles y recibiendo algunos. Actualmente, el Madrid carece de gol y sigue fallando estrepitosamente cuanto toca evitar los tantos de sus rivales. Lo cual se está traduciendo en derrotas que están dañando la imagen del club. Ramos y Marcelo han tapado, durante mucho tiempo, sus defectos con acciones atacantes. A Marcelo le ha costado verse arrumbado en el banquillo. De Ramos, en cambio, se dice que nunca será el problema de su equipo. Por más que en los dos partidos frente al Barcelona haya dado muestras evidentes de que defiende pésimamente. Suma y sigue.

Betis-Getafe. Me agrada sobremanera ver jugar al equipo entrenado por Bordalás. Puesto que el Getafe sabe a lo que juega y además lo hace muy bien. Y lo ha vuelto a demostrar ganando en el Benito Villamarín. Ante un Betis que se vio desbordado durante la primera parte por el conjunto madrileño. Hasta el punto de que marcó dos goles y hasta pudo lograr algunos más. Además de la presión alta con la que se emplearon los hombres del 'Geta', conviene decir cuanto antes que el marcaje mixto que hacen sus futbolistas lo llevan a cabo con tanta disciplina como acierto. Cuando defienden cada jugador se responsabiliza del rival que ha entrado en su zona y lo persigue hasta que termina la jugada. Volviendo a su posición nada más concluir la acción. También es digno de destacar el mucho provecho que le sacan a los despejes orientados. El estilo de juego implantado por Bordalás en su equipo es, sin duda alguna, tan válido como cualquier otro.  Y, desde luego, se refleja en la magnífica clasificación que ostenta un club modesto.

viernes, 15 de febrero de 2019

Desde mi atalaya


Hacía ya mucho tiempo que yo no veía a un equipo correr tanto, ser tan correoso, tan entusiasta, y exhibir tan extraordinaria condición física. La presión del Ajax, además, tan arriba como atosigante, descompuso al Madrid. Cuyos jugadores se vieron desbordados, una y otra vez, por los jóvenes holandeses. El párrafo corresponde al artículo publicado por mí nada más concluir el partido celebrado en el Johan Cruyff Arena. Pues bien, hoy me llama un lector y amigo para recordarme que la Selección Holandesa, en partido correspondiente a la UEFA Nations League, derrotó a la Selección Alemana (3-0), empleándose con las mismas armas con las que el Ajax hizo sudar tinta al Madrid. Palabras que me hacen recordar el extraordinario encuentro realizado por el combinado que dirige Ronald Koeman. Fue en octubre de 2018.

Sergio Ramos.  Desde que Reguilón viene jugando, con la sobriedad que le caracteriza, en el sitio de Marcelo, Ramos ha ido mejorando su rendimiento. Hasta el punto de tener una extraordinaria actuación frente al Ajax. Pero no conviene olvidar que llevaba mucho tiempo actuando por debajo de sus posibilidades. Debido a que la debilidad defensiva de Marcelo le impide al jugador de Camas centrarse en sus deberes. Pero el capitán del Madrid ha vuelto a meter la pata hasta el corvejón por ese deseo evidente que tiene de querer mostrarse como alguien que detesta la mentira y por tanto siempre asume sus decisiones. Y, claro, a la pregunta de un periodista, rogándole que le contestara la verdad, acerca de si había forzado la cartulina amarilla, dijo lo que no debía... Luego, cuando se percató de su imprudencia, quiso enmendarse la plana. Ramos en estado puro.

Marco Asensio. Hubo una época en la cual nos encandiló a todos los madridistas. Sus conducciones desbordando líneas con el balón dominado y sus tiros desde la media distancia fueron celebrados clamorosamente. Era el fútbolista de aquel momento. Y, naturalmente, le llovían los ditirambos. Así que llegó a situarse en la cresta de la ola. Pocas expresiones, como dice Gala, para definir la altura y la precariedad simultáneas de quien sube como la espuma, impulsado por una fuerza ajena, brilla un instante, y después se desploma. El desplome de Marco Asensio se palpaba. Pero todos nos resistíamos a reconocer que el jugador balear no era ni la sombra de aquel otro que nos había entusiasmado. Tras una lesión, que lo ha mantenido en el dique seco, MA volvió a dar muestras de su calidad en Holanda. Ojalá que en la siguiente oportunidad, que bien podría ser para que descanse Benzema, sea capaz de reverdecer sus lauros.

Reguilón. Parece que lleva ya mucho tiempo siendo titular en el Madrid. Cuando hace nada y menos  estaba jugando en Segunda División B. Lo cual evidencia que los grandes escenarios no han logrado perturbarlo. Por lo que sigue mostrando un oficio indiscutible. Lo que unido a una sobriedad que le impide emprender aventuras innecesarias, ha logrado que los rivales dejen de atacar por sistema por la banda izquierda. Su titularidad ha beneficiado a Sergio Ramos. Quien ya no está obligado a ser guardaespaldas permanente del futbolista brasileño. Aun así, frente al Ajax hubo comentaristas que insistieron en decirnos que Reguilón estaba siendo impreciso en los pases. Sin caer  en la cuenta de que las imprecisiones eran el común denominador de todos los jugadores del Madrid, debido al atosigamiento indecible a que estuvieron sometidos por los jóvenes futbolistas del Ajax. Marcelo deberá espabilarse... Y el Madrid, con Reguilón, ha evitado tener que salir al mercado, de prisa y corriendo, a la búsqueda de un lateral zurdo.













jueves, 7 de febrero de 2019

Desde mi atalaya


Correr es cosa de cobardes

Hubo un tiempo en que los jugadores que se daban pote de tener muy buen manejo de balón solían decir que correr era cosa de cobardes... Cuchufleta que era celebrada por quienes alardeaban de ser aficionados exquisitos, afirmando que, en el fútbol de calidad, era la pelota, no el futbolista, la que debía correr. Yo nunca lo acepté. Porque estaba convencido de que en el fútbol deben correr los dos, pelota y futbolista. Y ¡ay de quien lo entienda de otra manera! Es el caso de Marcelo. De quien dije, una vez más, en la víspera del partido en el Camp Nou, que no estaba en condiciones de jugar. Del Marcelo ofensivo está ya todo dicho. Pero lo incomprensible es que no haya decidido cortar de raíz sus veleidades defensivas. Las cuales no se si tacharlas de indolencia, desidia, pereza o... carece de sentido común. El caso es que se ha convertido en el lateral que consagra a cualquier extremo que se enfrente a él. Ni que decir tiene que el bloque del Madrid se desangra por su costado.

La dificultad de jugar como extremo

En España hubo siempre extremos que destacaron por la calidad que atesoraban jugando pegado a la línea de cal, tratando de zafarse de las acometidas de rudos marcadores y teniendo que apechugar con balones y terrenos de juego que no les ayudaban. He aquí algunos nombres de quienes alcanzaron fama en esa demarcación: Gainza, Basora, Seguí, Gento, Collar... A medida que el deporte rey fue evolucionando, y para bien, claro que sí, los extremos hubieron de adaptarse a otro tipo de juego, donde las exigencias aumentaron tanto en compenetración con los laterales como en ayuda defensiva. Tarea ímproba que muy pocos futbolistas interpretan como mandan los cánones que rigen desde hace años. En el Barcelona-Madrid vimos a dos extremos, de características diametralmente opuestas, cuya forma de proceder obligó a que los centrales del Barcelona tuvieran que redoblar sus esfuerzos. Vinicius y Lucas Vázquez, sin duda alguna, están influyendo en la consistencia del conjunto.

Marcos Llorente es la modernidad como mediocentro

Sí, mire usted, Busquets se ha distinguido siempre por dominar el tiempo y el espacio, conocimiento que, según dice Xavi Hernández, nada más que se aprende en La Masía. Pero creo que estará de acuerdo conmigo en que, cuando su equipo es dominado, sufre lo indecible; hasta el punto de hacerse invisible. Creo haber dicho en otra ocasión que yo fui espectador de todos los partidos que jugaba el Alavés por el interés que había despertado en mí el juego de un chaval que estaba cedido por el Madrid. Ese era Marcos Llorente. Quien no necesita ser corpulento para hacer de escudo de su defensa y además cumplir con otras misiones que le aportan muchos beneficios a su equipo. En el Camp Nou, mientras estuvo jugando, anduvo sobrado en todos los sentidos. Gracias a su conocimiento del juego y al entusiasmo que derrocha. Ambas cualidades revestidas de solidaridad con sus compañeros, lo han convertido en un jugador importante de su equipo. Lástima que se haya lesionado. Pues el Madrid necesita de su modernidad.

Lionel Messi es imprescindible en el Barcelona

Verdad de Perogrullo. Aunque sería de memo no reconocer la categoría de los jugadores que componen la plantilla del Barcelona. Y lo mal que éstos deben sentirse cuando, como ayer, los aficionados piden a voz en cuello la presencia de la estrella argentina en el terreno de juego. No tengo la menor duda de que muchos de ellos -en esos  momentos- bisbisearon maldades que serían consideradas de enorme interés si se hicieran públicas. Lo cierto es que a medida que la fama de Messi sigue creciendo, y su participación en los partidos es tenida como sinónimo de victoria, sus compañeros irán haciéndose a la idea de que no dejan de ser meros comparsas suyos. Y acabarán invadidos por ese amor propio herido que tanto daño proporciona a quienes lo padecen. Y que puede surgir en cualquier instante. "No en vano el amor propio es un curioso animal que puede dormir bajo los golpes más crueles, pero que se despierta, herido de muerte, por un simple arañazo".






   















viernes, 1 de febrero de 2019

Desde mi atalaya


Barcelona-Madrid y Valencia-Betis serán los equipos que compitan para jugar la final en el Benito Villamarín. No cabe la menor duda de que valencianos y béticos se habrán dado por satisfechos con el resultado del sorteo. Puesto que ambos deseaban fervientemente eludir tanto al conjunto azulgrana como al merengue. La cara de satisfacción de Rafael Gordillo era fiel reflejo de lo que había sucedido. Aunque el Valencia será, sin duda alguna, un difícil rival para el cuadro verdiblanco. No en vano el equipo che ha mejorado actuaciones pasadas y ahora parece estar en las mejores condiciones para afrontar un reto complicado. Valencia y Betis, además, tienen partidos exigentes este fin de semana. El primero juega en el Camp Nou y el segundo recibe al Atlético de Madrid. Ni que decir tiene que las semifinales de la Copa del Rey flotarán en el ambiente de ambos escenarios. Y, cómo no, en el Madrid-Alavés del Bernabéu.

A Santiago Hernán Solari le toca pasar su segunda reválida dirigiendo al Madrid. La primera ha consistido en devolver la ilusión a un equipo cuyo decaimiento se veía a la legua. Y cuyas consecuencias se manifestaban en un pésimo juego y por consiguiente en malos resultados. Las medidas tomadas por el técnico, para que sus jugadores recuperaran la confianza en sus posibilidades, estuvieron repletas de valor sereno. Puesto que tomó decisiones complicadas sin que le temblara el pulso. Amén de responder siempre a las preguntas de los periodistas con un laconismo digno de encomio. El segundo examen lo tiene a la vuelta de la esquina: la eliminatoria de Copa con el Fútbol Club Barcelona. Espectáculo que habrá de afrontar con la serenidad que le caracteriza y con la personalidad que ha evidenciado para alinear a los mejores en cada momento. Tarea difícil. Máxime cuando ya se han ido incorporando al equipo casi todos los futbolistas lesionados.

Las desatenciones defensivas de Marcelo siguen produciéndose. Problema que debe resolver el entrenador del Madrid. Tras decidirse por Reguilón en algunos partidos, en Montilivi prescindió del canterano para colocar a Marcelo en su sitio. Y éste volvió a las andadas: es decir, a mostrarnos sus debilidades defensivas. Y, claro, los jugadores del Gerona no cesaron de atacar por ese costado. Lo cual se tradujo en tres ocasiones de gol que salvaron los palos, Rafael Varane y Keylor Navas. Como decíamos ayer, si mal no recuerdo, la indisciplina de Marcelo provoca problemas de toda índole. He aquí algunos de ellos: ofrece a los adversarios posibilidades de gol. Nos muestra la peor versión de Sergio Ramos como defensa. Y pone entre la espada y la pared al centrocampista que juegue por el lado izquierdo. En esta ocasión, ocurrió que Kroos las pasó canutas mientras Marcelo jugaba su partidito de fútbol sala con Vinicius. A propósito, a éste no le beneficia que su compatriota invada su espacio por sistema. Y que luego regrese a su demarcación a paso de campero o de tortuga. No me extrañaría que Valverde esté ya deseando explotar semejante pasillo. Pues no sería la primera vez que los jugadores del Barça harían usufructo de él. A Solari le corresponde evitar ese posible desaguisado.








miércoles, 23 de enero de 2019

Desde mi atalaya


El Parador Nacional de Bailén, ahora hotel, fue durante años el establecimiento elegido por los equipos entrenados por mí, cada vez que nos tocaba jugar en tierras jiennienses. En tales ocasiones, nunca dejó de visitarme un periodista, entrado en años, perteneciente al Diario Jaén. Era un señor amable, culto y amante del fútbol. Pasábamos un buen rato conversando plácidamente y, cuando él lo creía conveniente, me avisaba de que iba a poner en marcha la grabadora. Así que principiaba la entrevista.

Una vez me preguntó a qué dedicaba yo mi tiempo libre. Y le dije que mis ratos de ocio estaban destinados a leer Maestros Rusos. Cuyos once tomos formaban ya parte de mi entonces modesta biblioteca. Aquel periodista, tras mirarme fijamente, me dijo: "Permítame decirle que usted no entrenará nunca en la máxima categoría del fútbol español, pues los técnicos cultivados están muy mal vistos por el gremio al cual yo pertenezco". No cabe la menor duda de que semejante contradicción imperaba entonces. 

Suele ser habitual que los entrenadores, el primer día de trabajo, se dirijan a sus jugadores para darles la bienvenida y sobre todo para decirles que la puerta de su vestuario estará siempre abierta para quienes necesiten consultarle algo. Así que en cuanto se juegan los primeros partidos de la pretemporada, nunca falta el futbolista que se presenta ante el técnico para inquirirle si cuenta con él. Por haber jugado pocos minutos en esos encuentros. El entrenador no tiene por qué darle explicaciones al respecto. Pues quien las pide, además de no aceptarlas, volverá a ser reincidente. 

A mí no se me ocurrió nunca abordar a ningún entrenador para que me dijera los motivos que tenía para no concederme la titularidad. Entre otras cuestiones, porque mi orgullo primaba por encima de todo. De ahí que no entienda lo que se cuenta en relación con Isco y Solari. Según lo publicado hace unos días por un periódico deportivo de tirada nacional, el primero llamó a la puerta del despacho de Solari para saber por qué jugaba tan poco... Y el segundo, afirma el periodista, que le dio la callada por respuesta. Si ocurrió así, aunque yo no creo que Solari fuera tan sumamente lacónico, el entrenador no hizo más que ejercer su derecho a no decir ni pío.


jueves, 17 de enero de 2019

Desde mi atalaya


Siempre he dicho que ver dos partidos de fútbol seguidos me cansa. Así ha sido incluso cuando me ganaba los gabrieles en la profesión. De ahí que no entienda cómo es posible que Juan Maldonado Maldini, periodista, montara en su casa un sistema de parabólicas para ver y grabar multitud de encuentros. Con el fin de llegar a ser el mejor documentalista del fútbol mundial. A Maldini hay que reconocerle su voluntad inquebrantable como aficionado. La que le ha permitido describirnos las cualidades de cualquier futbolista nacido en los chirlos mirlos... Allá donde el viento da la vuelta. Lo cual, sin embargo, no es sinónimo de conocer los entresijos de un deporte que ha de mamarse desde pequeño y sobre todo ha de pasarse por los banquillos para saber las dificultades que entraña sentarse en ese potro de tortura. Es la respuesta que le doy a un aficionado que deseaba conocer mi parecer al respecto.

Atlético de Madrid-Gerona. Decidí ver este partido, a pesar de que a continuación se jugaba el Leganés-Madrid. Encuentro que no podía perderme por ser madridista fetén. Y saqué las mismas conclusiones de siempre: el Atlético de Madrid no hace sino jugar a lo que quiere su entrenador. Y se emplea con armas de equipo pequeño pero con jugadores aguerridos e incapaces de salirse del guión establecido por el jefe: Simeone. Los jugadores reciben misiones concretas. Así que cada cual sabe a qué atenerse... En los momentos críticos y decisivos, cuando el equipo rojiblanco pasa por ratos de mal juego y resultado, surgen los aficionados con sus clásicos cánticos... Orfeón que dirige El Cholo Simeone. Pero de nada les valdría esas muestras de ánimo a los futbolistas colchoneros sin el concurso de Griezmann. Extraordinario jugador. Aunque ayer su presencia en un momento determinado, exitosa por cierto, no le bastó a su equipo para ganar la eliminatoria.

Leganés-Madrid. Debo decirles que llegué a este partido saturado de fútbol. Aunque esperanzado con que el Madrid fuera capaz de alegrarme las pajarillas con su juego, y así darle un regate al cansancio que me ha producido siempre ser espectador, y perdonen que redoble el tambor, de dos encuentros seguidos. Que si quiere arroz, Catalina. Pues pronto me fue embargando una serena irritación por ver cómo transcurrían los minutos sin que Vinicius, el jugador más adelantado de su equipo, fuera asistido por Isco; quien estaba situado, cual segundo delantero, por detrás del brasileño. El primer balón que tocó Vinicius fue en el minuto 29. Cuando es ya archiconocido que, gracias a su velocidad, remitirle la pelota a los espacios vacíos es sinónimo de peligro inminente para sus rivales. Sobre todo contra una defensa de cinco a la que hay que desbordar en carrera y a ser posible por esos huecos que se producen entre laterales y centrales. Arma decisiva que deberá primar en el partido frente al Sevilla. Encuentro de suma importancia -verdad de Perogrullo- y donde ganar está por encima de pamplinas de la calle Mina.











lunes, 14 de enero de 2019

Desde mi atalaya


La velocidad debe ser el arma principal del Madrid era el título de lo escrito por mí el jueves pasado. En el cual reconocía que Santiago Hernán Solari tenía por delante una tarea ardua, espinosa, complicada. Por mor de las lesiones de muchos jugadores. Cuyos nombres fui enumerando. Y no tuve el menor inconveniente en recordarle la necesidad que tenía de ganarle al Betis y luego al Sevilla en el Bernabéu. Por causas obvias y que fui especificando. Aunque tuviera que imponer un rigor defensivo de equipo menor, amparado en la velocidad del contragolpe. En lo tocante al aspecto defensivo, el Madrid cumplió perfectamente su cometido en la primera parte. Cierto es que le vino como anillo al dedo el gilifútbol exhibido por el equipo verdiblanco. En lo concerniente a buscar con celeridad el marco defendido por Pau López, Solari acertó plenamente al situar a Vinicius como media punta. Liberándole del encorsetamiento que suele causar actuar orillado a una banda. Y el brasileño respondió magníficamente, mientras estuvo jugando Benzema. Cuando dejó de hacerlo el Madrid pasó por momentos muy difíciles.

Reguilón. Debutó en el primer equipo con éxito. Mostrando cualidades necesarias para hacerle ver a Marcelo que su titularidad estaba en peligro. Pronto descubrimos su gran oficio, basado en la sobriedad. La cual le impide, entre otras cosas, atacar por sistema, dejando brechas por su banda y poniendo en apuros a compañeros que han de multiplicarse para corregir semejante anarquía. Tuvo la desgracia de lesionarse. Ayer, en el Villamarín, lo vimos jugando bajo el sistema de tres centrales. Y no estuvo tan acertado como el día que debutó. La explicación es bien sencilla: Reguilón se encuentra más a gusto integrado en una defensa de cuatro y viendo el fútbol desde más atrás. Aun así, en vista de que no cometió desatinos impropios de un lateral, ayudó a que Sergio Ramos mejorara actuaciones pasadas. Con Reguilón tiene el Madrid un lateral solvente. Y además zurdo. Lo cual no es moco de pavo. Puesto que escasean en el mercado futbolístico. Lo que no debe ser es que se fijen nada más que en sus carencias para empequeñecerlo ante Marcelo. Quien, por supuesto, habrá tomado nota de la advertencia de Solari.

Marco Asensio. Año 2017. Mes de mayo. El futbolista balear estaba jugando de manera tan brillante como para ser uno de los más admirados por parte de los aficionados madridistas. Daba gusto verle actuar en cualquier demarcación y sobre todo culminar las jugadas. Era, sin duda alguna, un peligro constante para sus rivales. Y a mí, que no soy muy dado a elogiar porque sí, se me ocurrió decir de él que era un clásico. Y lo expliqué de tal guisa: el adjetivo se lo ha ganado a pulso el jugador nacido en Mallorca. Y lo llamo clásico porque  no creo que su labor de hoy pueda ser mejorada. Por estar convencido de que no se puede jugar mejor ni con más eficiencia. Anduvo Marco Asensio por el césped con esa sencillez de quienes aunan el sosiego con el conocimiento del juego y la suficiente condición física para mostrar unas cualidades con la claridad de los elegidos. Es decir, que actúa con una naturalidad pasmosa. Y asombra, claro que sí; puesto que se hace tirabuzones con las dificultades. Pues bien, Marco Asensio, hace ya la tira de tiempo, principió a dar muestras de una abulia incomprensible. Y si no enmienda yerros, cuando se recupere de la lesión que padece, nos habrá defraudado a cuantos creemos en él. La recuperación del jugador mallorquín es un reto que debe afrontar Solari.








sábado, 5 de enero de 2019

Desde mi atalaya

Levante-Gerona. Minuto 58. José Luis Morales Nogales, conocido por el sobrenombre de El Comandante, hace una jugada extraordinaria, culminada con un gran gol. Suena mi teléfono cuando aún están celebrando los jugadores del Atlético Levante Unión Deportiva el tanto del empate. La llamada es de mi amigo Manolo Muñoz. Quien, sin preámbulo, me pregunta: "¿Cómo es posible que Morales tenga menos valedores que Isco Alarcón?". A mí me suena bien lo que dice y le dejo que siga largando acerca de algo que no deja de ser una injusticia. Puesto que El Comandante Morales hace de todo en un equipo modesto. Y además muy bien: ataca, defiende, marca goles, tiene regate en carrera y conduce el balón, desbordando líneas, como si fuera un galgo. 

Español-Leganés. Partido que despierta mi interés por dos razones: la primera, porque estaba deseando ver jugar, una vez más, a Mario Hermoso. Central zurdo. Pues no en vano los grandes equipos no cesan de buscar en el mercado jugadores que manejen la pierna izquierda y que además no tengan alergia a desenvolverse como laterales. Pero mi gozo en un pozo. Ya que el jugador formado en Valdebebas sigue recuperándose de una lesión. La segunda, por comprobar en qué estado de forma se encontraba el equipo madrileño. Por ser el próximo rival del Madrid en la Copa del Rey. Lo que no esperaba es ver a Leo Baptistao deshacerse en lágrimas, por recibir música de viento por parte de los espectadores, tras ser cambiado, por haber fallado dos ocasiones claras de gol. A eso se le llama tener vergüenza torera.

Santiago Hernán Solari ha hecho una defensa a ultranza de sus jugadores y sobre todo de Marcelo, después de lo ocurrido en el Estadio de la Cerámica. Declaraciones diplomáticas y necesarias en un entrenador del Madrid si quiere seguir la línea de la 'Casa Blanca', tan bien representada por Emilio Butragueño. Pero defender la anarquía de Marcelo, poniendo excusas de todo tipo, me parece una tomadura de pelo. Marcelo lleva mucho tiempo jugando a su libre albedrío. A su capricho, vamos. Esto es, atacando por sistema y olvidándose de que es defensa antes que delantero. De hecho, todos los entrenadores ordenan a sus jugadores penetrar por ese costado que ocupa el brasileño. De tal modo que no pocos extremos han logrado hacerse famosos hurgando en ese improcedente proceder del lateral, aunque luego no confirmaran ese éxito frente a defensas cumplidores de su misión.

Isco Alarcón. A Solari le preguntan por qué situó a Isco en la banda izquierda por delante de Marcelo. Cuando lo ideal hubiera sido que jugara de mediapunta. El técnico responde que "Isco es un jugador con tanta calidad que puede jugar en cualquier zona. No tiene por qué ser determinante con la velocidad, puede serlo con la imaginación, con el último pase". Isco, por si lo han olvidado ya, ha jugado en la izquierda con otros entrenadores. Y también de mediapunta. Partiendo desde la banda, siempre ha tardado nada y menos en recorrerse todas las zonas del campo sin el rendimiento apetecido para el conjunto. Cuando lo ha hecho de segundo delantero, no ha dudado  en colocarse por detrás de Kroos, Casemiro y Modric para tratar de dirigir el espectáculo. Conclusión: fiasco total. Puesto que su imaginación no compensa, en la medida necesaria, su carencia de velocidad. Valencia imprescindible en el fútbol. Y sobre todo en la máxima competición. Nadie puede ni debe jugar en el Madrid a base de pinceladas de imaginación. Lo cual no deja de ser una locura que tanto gusta a los exquisitos...

Nota: El presentador de deportes de un telediario nos informa de la lesión que padece Gareth Bale... Y termina su cometido deseando que la baja del galés le sirva a Isco para ser titular. El chauvinismo de los franceses se queda en paños menores si lo comparamos con el de nuestros profesionales de la cosa. 

martes, 1 de enero de 2019

Desde mi atalaya


Mientras La Liga Santander se suspende durante las fiestas navideñas, la Premier League nos ofrece la mejor versión de su fútbol de manera casi ininterrumpida, bajo el título de una fiesta conocida como el Boxing Day. Poniendo a prueba tanto las condiciones físicas de los jugadores como el interés de los espectadores. Quienes llenan los estadios. Aprovechando esa festividad para compartir su pasión por el fútbol con hijos, nietos o sobrinos. Es decir, con casi toda la familia. Lo cual no deja de ser el máximo reconocimiento al juego más más importante del mundo. Gracias a la Premier League, los amantes del balompié hemos disfrutado de lo lindo durante unas fiestas en las cuales los deportes son imprescindibles. Día llegará, al menos así lo deseamos, que los dirigentes de nuestro fútbol se percaten de que la interrupción de nuesta Liga es un grave error.

El cuento del alfajor. Frase hecha andaluza que indica que una cosa que nos están contando es una fábula inverosímil y absurda. Es lo que, debido a la suspensión de nuestro fútbol, los medios de comunicación dedicados al deporte hacen en estas fechas. Es más, se ven obligados a redoblar sus esfuerzos en cuanto a publicar bulos, chismes, rumores... Verbigracia: de Isco, cuando ya no cuela decir que hay cinco o seis equipos de los grandes que están dispuestos a echar la casa por la ventana para hacerse con sus servicios, nos dicen la imperiosa necesidad que tiene Santiago Hernán Solari de recuperar al jugador más importante del Madrid. Cuya titularidad sería vital para que en mayo sea el malagueño la estrella indiscutible para ganar los títulos que estén en juego. Largo me lo fiáis... Noticia sobrecogedora: pedir la renovación de Sergio Ramos, cuyo contrato expira en 1920. Es decir, que se retiraría con cerca de cuarenta años. Y así sucesivamente.

Directivos, jugadores y entrenadores. Forman un trío malavenido. Si bien es cierto que la hipocresía entre ellos, salvo excepciones, permanece agazapada mientras los triunfos se vayan produciendo. Pero ni siquiera los éxitos impiden que el entrenador sea siempre la figura más débil. Por más que esté rodeado por ayudantes que no dejan de hacer orejas. Hay jugadores con una habilidad pasmosa para ganarse la confianza de los directivos. Y a éstos les encanta escucharles atentamente. Y, claro, uno de ellos se gana el derecho a servir de enlace entre los dirigentes y sus compañeros. Así que poco a poco, cuando toca, va oradando la figura del entrenador entre los componentes de la plantilla, según el deseo de quienes mandan. Lo cual no quiere decir que todos los jugadores acepten la idea de ir socavando la autoridad del primer técnico. Suele ocurrir, sin embargo, que un jugador fichado por deseo evidente de su entrenador, termine dando muestras de haber sido el cabecilla de la rebelión contra Mourinho. Puede ser el caso de Alexis Sánchez. Deducción sacada de sus declaraciones. Ya saben ustedes lo que decían los romanos al respecto.

Villarreal-Madrid. Partido aplazado por coincidir con la participación del equipo merengue en el Mundial de Clubes. El cual se jugará el próximo jueves. Un encuentro de enorme importancia para ambos conjuntos. No en vano los castellonenses ocupan el décimo octavo puesto en la clasificación. Mientras el Madrid ha de ganar todos los partidos si quiere seguir aspirando a ser campeón del campeonato de la regularidad. La clasificación del Madrid, aun no siendo la que le corresponde por su poderío, no sorprende si se compara con la del Villarreal. Pues antes de empezar la temporada nadie se habría atrevido a pronosticar que el equipo amarillo iba a pasar por tan mal trance. Situación que debería servir para que los jugadores del Madrid lleguen al Estadio de la Cerámica convencidos de que habrán de sudar tinta para lograr los tres puntos. Victoria que necesita Solari para seguir imponiendo sus ideas sin las presiones que surgen por mor de las derrotas.  




















viernes, 21 de diciembre de 2018

Desde mi atalaya


Marcelo y Ramos. Vengo diciendo desde hace ya mucho tiempo que ambos forman una pareja cuyos errores son clamorosos cuando les toca defender. El primero hace años que decidió atacar por sistema. Sin que sus entrenadores fueran capaces de poner coto a una anarquía que fue jaleada por críticos y aficionados con el siguiente lema: "Da más que quita". Y lo hacían aprovechando cualquier jugada excepcional realizada por el brasileño en ataque. Sin tener en cuenta que su forma de proceder causaba -y sigue causando- desajustes entre líneas y el correspondiente enfado de quienes en ellas juegan. El segundo, esto es, el Gran Capitán, no es el defensa más idóneo para ocupar la demarcación de central por la izquierda. Pues la zurda la tiene para apoyarse. Lo cual le impide defender bien en carrera y sacar la pelota jugada por el lado siniestro. Su juego aéreo es mejor en ataque que en defensa. Por razones obvias. Solari conoce el problema. Pero también sabe que se trata de un asunto complejo. En fin, que el Madrid necesita ir otorgando confianza a Reguilón y hacerse pronto con los servicios de un central zurdo.

Gareth Bale. Su velocidad en el lado izquierdo adquiere una importancia decisiva para que su rendimiento sea óptimo. Muchos han dicho que su gran actuación frente al Koshima se debió a que su marcador era una nulidad defensiva. Algo que también se dijo de Bartra en su día. Y el futbolista del Betis ha sido ya hasta internacional. Con Bale en su verdadera posición, amén de obtener más rendimiento del galés, sería conveniente convencer a Marcelo de que no haga de ese espacio uso y abuso. Porque lo ideal sería, como ocurrió ante el equipo nipón, que fuera él quien se convirtiera en el mejor pasador de su compañero. Sin necesidad de querer ser delantero sin solución de continuidad. Es más, entre Marcelo y Bale podría Solari ensayar jugadas que, sin duda, darían muy buenos resultados. Acciones sencillas, claro que sí. En lo tocante a las lesiones de Bale, convendría recordar que los jugadores potentes -fuerza+velocidad- siempre fueron víctimas de las lesiones por la hipertrofia muscular. Lesiones temibles en una época donde escaseaban los fisioterapeutas y toda clase de adelantos que hay actualmente. En este caso, doctores tiene la Iglesia.

Karim Benzema. Sin la presencia de otro delantero, y sobre todo sin Cristiano Ronaldo ocupando espacios por delante de él, ha decidido soltarse la melena como delantero falso o flotante. Y a fe que lo está haciendo francamente bien. No obstante, Benzema no puede estar en misa y repicando. Así que su fútbol pone en evidencia la carencia de tiro a puerta que padece su equipo. Por más que Modric y Kroos disparen a veces desde la media distancia. Tampoco los centros desde los costados-ora de Lucas Vázquez, ora de Bale, ya de Carvajal o Marcelo- son aprovechados. Por consiguiente, el entrenador del Madrid haría bien en colocar a un mediapunta capaz de sorprender desde atrás a unos centrales que se quedan sin nadie a quien marcar. Lo cual le obligaría a prescindir de uno de los pesos pesados de la zona vital del campo. Aunque semejante decisión podría ser edulcorada si acaso Modric o Kroos, cualquiera de ellos, aceptara el envite de adelantar su posición teniendo como señal al mediocentro contrario. De conseguirlo, creo que Solari se apuntaría un tanto y el Madrid acabaría marcando más goles.






lunes, 10 de diciembre de 2018

Desde mi atalaya


El fútbol como identidad

En España se llegó a decir que Franco utilizaba el fútbol para entontecer a la gente. Algunos intelectuales de la época consideraban que el deporte rey era el opio del pueblo. Demostración palpable de que ni andaban bien de la vista ni tampoco les funcionaba la sesera acorde con su fama de personas cuya inteligencia les proporcionaba el derecho a ser distinguidas como pensadoras del bien. Lo cierto es que los españoles desde 1947 hasta 1967, aún convertidos en pluriempleados, dedicaban los domingos, único día de descanso, para ver al equipo de sus amores. Lloviese o ventease. Hiciera frío glacial o calor tórrido. La cuestión era acudir al campo a defender unos colores que se habían convertido ya en nuestra seña de identidad. Una creencia en algo propio que tenía que ser defendida. Ni que decir tiene que la derrota de nuestro equipo nos causaba un disgusto morrocotudo. Desencanto que influía negativamente en las obligaciones de padres e hijos al día siguiente. Así que puedo imaginarme el regreso que habrán tenido los seguidores de Boca Juniors a su país. Tras la derrota de su equipo frente al River Plate.

Dos equipos de medio pelo

La pasión de los argentinos por el fútbol carece de límites. Lo cual propicia que innumerables bandidos se aprovechen de cuanto concierne al espectáculo deportivo para vivir de la extorsión, de la gresca y el matonismo... Amén de otras actividades delictivas.  De las que los jefes de esas bandas organizadas se han pavoneado en reportajes televisados. En Argentina han nacido -y seguirán naciendo- futbolistas geniales, magníficos y de poca monta. Así que es tierra de exportación de figuras indiscutibles a escala mundial. Di Stéfano y Maradona han sido las más grandes. El caso de Messi es distinto: llegó a Barcelona siendo niño para crecer futbolísticamente en La Masía. De los magníficos podíamos enumerar muchos. He aquí algunos: Kempes, Batistuta, Omar Sivori, Riquelme, Fernando Gago, Ruggeri, Griffa... Semejante negocio hace posible que la Primera División Argentina sea un Campeonato debilitado. Pues obliga a los equipos a nutrirse de jugadores de su cantera, de otros países americanos y, sobre todo, de quienes regresan cargados de años después de haber hecho su carrera en Europa. De modo que no debería resultar extraño que tanto Boca Juniors como River Plate sean dos equipos de medio pelo.

Final de la Copa Libertadores de América

Hacía ya mucho tiempo que no cruzaba palabra alguna con José María Pasamar Benítez. Y hoy se nos ha presentado la ocasión. Así que nos hemos puesto a charlar de fútbol. José María sigue sin entender cómo es posible que a Messi no le hayan concedido el Balón de Oro. En vista de que mi respuesta no será la que él desea, prefiero guardar silencio. También me dice que le defraudó la final de la Copa Libertadores de América. Y que tanto River como Boca no tienen más que nombre. Tampoco comprende que los comentaristas del partido, argentinos ellos, achacaran al césped la falta de calidad de ambos contendientes. Y decido ponerle al tanto de algo que él reconoce no saber. Los equipos argentinos, desde los tiempos de Maricastaña, decidieron jugar con el césped muy alto para que el balón corriese menos. También fueron pioneros en el marcaje en zona. Los motivos son los siguientes: facilitar que los futbolistas argentinos puedan jugar hasta edades impensables. En cuanto al marcaje citado, permite, además, que los errores sean asumidos por todos y no por el fallo individual. 

Diego Armando Maradona

Ayer por la noche, tras finalizar el partido en el Bernabéu, me llamó un amigo para requerir mi opinión al respecto, y no sé cómo  salió a relucir el nombre de Diego Armando Maradona. Y se sorprendió de que yo guardara un grato recuerdo de él. Y me vi precisado a contarle lo siguiente. Corrían los años ochenta, era 12 de octubre, y la Selección Española se enfrentaba a la de Argentina en Sevilla. Los argentinos estaban alojados en el Hotel Los Lebreros. Yo también lo estaba. En la sala de estar del hotel hallé a Antonio Betancort. Quien había sido portero de Las Palmas y del Madrid. Con Betancort me unía una buena amistad. Y, debido a que sus relaciones con los argentinos eran excelentes, tuvo el detalle de presentarme a Maradona. El cual fue un dechado de amabilidad. Los internacionales argentinos, en las concentraciones, charlan de fútbol hasta por los codos. Les encanta adelantar acontecimientos y hacerse a la idea de lo que puede ocurrir si actúan de una u otra manera en el terreno de juego.





viernes, 7 de diciembre de 2018

Desde mi atalaya


Vengo siguiendo los partidos del RCD Español, desde hace ya tiempo, a fin de ver a Mario Hermoso. Central zurdo, cuyos derechos de adquisición corresponden al Madrid. Y de quien se ha venido diciendo, como canterano que ha sido en Valdebebas, que más pronto que tarde volvería a su casa. Y debo decir que tengo de él la mejor impresión. Su pierna izquierda es extraordinaria. Así que da gusto verle sacar el balón jugado desde atrás. Es rápido: de ahí que su sentido de la anticipación sea una de sus grandes virtudes. Así como el de la colocación. Domina el juego aéreo. Tanto en defensa como en ataque. A pesar de que  no está sobrado de centímetros. La compensación a ese hecho radica en su formidable tren inferior. Frente al Getafe, hace nada y menos, cometió un error de suficiencia que le costó caro a su equipo. Y que le habrá hecho reflexionar. Ninguna mácula en su contra como para que no sea recuperado por el Madrid. Necesitado de un central zurdo a la mayor brevedad.

Javier Sánchez actúa en el Bernabéu como si llevara mucho tiempo en el primer equipo. Con tanta eficacia como desparpajo. Y además ha pasado la última prueba actuando en la demarcación de central por el lado izquierdo. Siendo derecho. Es alto, fuerte, rápido, maneja el balón con soltura y no duda en incorporarse al ataque cuando la ocasión lo requiere. Otro hallazgo extraordinario para que Rafael Varane tenga la certeza de que no debe dormirse en los laureles. Es aconsejable que Solari, cuando  lo requiera, no lo sitúe en el lado izquierdo. Debido a que en esa posición  se verán más sus defectos que sus virtudes. Lo cual no es conveniente cuando se están dando los primeros pasos en el equipo más laureado del mundo. Por más que Sánchez demostrase ayer que sabe ocultar sus defectos y exponer sus virtudes. Insisto: el Madrid sigue necesitando hacerse con los servicios de un central que maneje la pierna izquierda.

Reguilón. Ardía yo en deseos de verle jugar frente al Melilla. Pero tal vez Solari no quiso forzarlo tras haber estado lesionado recientemente. Parece mentira que en tan corto espacio de tiempo se haya ganado la confianza de una afición tan exigente como es la del Madrid. Y lo ha logrado dando muestras visibles de cómo la sobriedad no está reñida con el conocimiento del juego tanto en ataque como en defensa. Es el clásico lateral cuya practicidad se impone a cualquier tipo de lucimiento. En el juego de Reguilón impera la formalidad por encima de todo. Incluso creo atisbar que reúne cualidades para desenvolverse como central zurdo. Sería una prueba más que conveniente cuando la ocasión le sea propicia. Pues no se pierde nada por intentarlo. Y, si acaso respondiera con garantía, sería un logro que le vendría al Madrid como el anillo al dedo.

Isco y Marco Asensio. No me ha extrañado que ambos, tras el partido con el Melilla, hayan sido puestos en los cuernos de la luna. Es decir, en el más alto pedestal. Y lo que te rondaré, morena. Me niego a creer que los entrenadores que Isco ha tenido en el Madrid no le hubiesen dicho que debía jugar donde más rinde. O sea, de mediapunta. Lo cual me invita a pensar que Isco ha venido haciendo la guerra por su cuenta. Y, claro, casi nunca se ganó la confianza de quienes hacen las alineaciones. En lo tocante a Marco Asensio es conveniente decir que rinde más en la banda derecha que en la opuesta. Pese a que la izquierda sea su pierna superior. Aunque es intolerable que desaprovechara la segunda parte del partido de ayer. Sabiendo que era una ocasión pintiparada para haber logrado un éxito rotundo. Tengo la impresión de que Isco y Marco Asensio están mal aconsejados. 

   


domingo, 2 de diciembre de 2018

Desde mi atalaya


Santiago Hernán Solari toma decisiones complicadas sin inmutarse

Aunque seguramente su corazón latirá a marcha forzada en muchos momentos. Pues el oficio de entrenador es capaz de alterarle el organismo al profesional más templado. Pese a ganarle al Roma en el Olímpico, que no es moco de pavo, el técnico del Madrid recibió infinidad de críticas desagradables por haber enviado a Isco a la grada. Y, además de soportarlas con estoicismo, respondió a las preguntas con claridad y concisión: "Yo estoy aquí para tomar decisiones". Pues bien, algunos popes del deporte rey le han recordado que Isco es el centro de un gran proyecto del Madrid. Opinión que respeto, claro que sí. Ahora bien, si Isco Alarcón fuera la estrella principal sobre la que ha de girar el juego del equipo más grande del mundo, apaga y vámonos.

Marcos Llorente es inmune al desaliento

Después de haber triunfado clamorosamente en el Deportivo Alavés, Marcos Llorente regresó al equipo de toda su vida para verse relegado al banquillo. Siendo además el último de la fila de todos los compañeros que esperaban su oportunidad. Siempre habrá quien opine que MLl no rendía cuando lo alineaban en el segundo equipo. Cierto. Pues en la última temporada de Zidane casi todos los componentes del equipo B salían a hacer la guerra por su cuenta. Con el fin de destacar. Actitud que le sentaba al mediocentro como a mí un sombrero de ala ancha. Porque es un futbolista cuya principal virtud es el enorme sentido que tiene de la asociación con sus compañeros. Frente al Valencia volvió a demostrar cómo ha de jugar un mediocentro total. Habrá partidos en los que Casemiro y Llorente, por ser polos opuesto, no tengan por qué repelerse.

Reguilón parece que lleva toda la vida jugando en el Bernabeú

Tarea nada fácil. Ejemplos hay de jugadores encumbrados a los que tan grande escenario los ha acoquinado. El joven jugador, hasta hace nada del Madrid-Castilla, actúa con una serenidad sorprendente. Y con una seriedad que para sí la quisieran muchos futbolistas. Que sea zurdo le favorece... Pues escasean los laterales siniestros. Se distingue también por no ser corto de estatura. Lo cual no le impide conocer perfectamente cómo ha de conseguir que  a los rivales no les sea fácil desbordarle por abajo. Sube al ataque con cuentagotas. En los momentos precisos. De ahí que ayer fuera un verdadero alivio para Sergio Ramos. A quien logró mejorar. Ojalá que sea de mente clara para no dejarse llevar por el vértigo que produce el éxito.

Lucas Vázquez sigue jugando como los extremos de antaño

Yo recuerdo la importancia que tenían en el juego los extremos capaces de realizar sus faenas orillados a una banda. Tanto en la derecha como en la izquierda. Solían ser jugadores veloces, regateadores, y que centraban  en carrera con la precisión de un reloj suizo. Se les tachaba de medrosos. Y a fe que tenían razones suficientes para serlo. Puesto que los defensas no se andaban con remilgos a la hora de defender su parcela. Con el paso de los años los fueron adaptando a otros menesteres tácticos. Y cada vez quedan menos como el jugador del Madrid. A quien se le sigue negando las cualidades que atesora. De entre ellas, sin duda alguna, cabe destacar el enorme trabajo que pone a disposición del equipo. Forma un dúo magnífico con Carvajal.

Sergio Ramos recuperó la sensatez que había perdido 

Me llamó un amigo que es muy del jugador nacido en Camas para preguntarme si me había gustado su actuación. Y le dije que sí con celeridad. Y le expliqué las razones por las que no había motivo para airear sus consabidos defectos. Se ha limitado a cumplir con sus obligaciones como central. Olvidándose de hacer alardes innecesarios. Como son esas inconcebibles subidas al ataque porque sí. Pero también le recordé las ayudas que había recibido por parte de Marcos Llorente y sobre todo de Reguilón. Tampoco descarto -le dije- que entre bastidores haya sido aleccionado por su entrenador. Aunque no quiero echar las campanas al vuelo. Porque más pronto que tarde volverá a jugar Marcelo y el orden defensivo se irá al garete. O sea.
















miércoles, 28 de noviembre de 2018

Desde mi atalaya


Marcos Llorente. Hace dos temporadas el Deportivo Alavés era un equipo que llamaba mi atención y por tanto veía casi todos sus partidos. Aunque mentiría si no dijera que ello se debía al interés que había despertado en mí el futbolista cedido por el Madrid al equipo vitoriano. Era un caso parecido, cambiando lo que se deba cambiar, a lo que me sucedía, y me sigue sucediendo, con el Levante Unión Deportiva; ya que las actuaciones del Comandante Morales me permiten disfrutar de lo lindo y sacar conclusiones sobre lo injusto que es el fútbol en bastantes ocasiones.

Ayer, tras muchos meses deseando que Marcos Llorente despertara la atención de los aficionados del Madrid, tuve la suerte de volver a ver frente al Roma a un mediocentro como la copa de un pino. Tuvo sentido de la colocación y fue solidario de principio a fin; jugó el balón con sencillez, precisión y sin acusar, pese a su inactividad, el cansancio que debería haber surgido en cualquier momento. Y, por encima de todo, se convirtió en escudero de defensas y compañeros de la zona vital del centro del campo. Ojalá que  MLl  siga manteniendo el tipo cuando Solari vuelva a requerir sus servicios.

Marcelo. Es desordenado por sistema y le importa un bledo y parte del otro desentenderse de sus obligaciones defensivas como lateral. Usa y abusa del ataque sin solución de continuidad. Así que no sorprende ya verlo llegar tarde a su punto de destino como otrora lo hacían los trenes carreta. Es el vagón de cola de su equipo cuando éste se ve obligado a replegarse por los contragolpes de sus rivales. Le da igual lo que suceda en la portería propia. Su anarquismo futbolístico, sin embargo, es tan apreciado cual valorado por quienes opinan o escriben acerca del deporte rey.

Frente al Roma, como en casi todos los partidos, su anarquía futbolística alcanzó cotas muy altas. Hasta el punto de que durante muchos minutos la escuadra romana tuvo ocasiones clarísimas para batir a Courtois. Eso sí, narrador y comentarista del espectáculo intentaron inculcarnos que había que dejarle hacer lo que le diera la real gana porque le daba a su equipo más de lo que le quitaba. Convencidos de que todos los espectadores somos tontos a nativitate.

Hasta hace nada, el Madrid, cuando Marcelo no ha estado en condiciones de jugar, ha tenido que conformarse con la presencia de Nacho en la demarcación del brasileño. Aun no siendo zurdo, muchas han sido las veces que la sobriedad y el buen oficio de Nacho le permitieron salir airoso del envite. Ahora, en cuanto Reguilón se recupere, convendría bajarle los humos al colega de Sergio Ramos. A propósito de Marcelo: bien haría en aplicarse la fórmula que él le recomienda a Isco Alarcón. 

Isco Alarcón. Armarse de valor. Significa adoptar una actitud audaz y resuelta para enfrentarse a una situación de peligro o de grave compromiso. Es lo que ha hecho Solari en relación con Isco Alarcón: no amilanarse a la hora de prescindir del malagueño. Aun a sabiendas de que en esta España cada vez más pacata los hay que no perdonan que un entrenador mande a la grada a un muchacho a quien los meapilas han convertido en figura excepcional de nuestro fútbol. Así que los tenidos por doctos en la materia han salido en tromba a contarnos el cuento del alfajor. Y me explico...

Dicen que todos los equipos de la Premier League, de la Serie A italiana y de la Bundesliga han enviado ya a sus emisarios a que hagan cola en la antesala del despacho de Florentino Pérez para pujar por el jugador nacido en Arroyo de la Miel. Que en la Academia de Bellas Artes no se entiende que el entrenador del Madrid haya sido capaz de despreciar tanto arte como hay en el juego del malagueño. Y todo porque Solari no ha asimilado aún lo que pensaba Lopetegui: "El Madrid es  Isco y diez más". De modo que el juego del equipo blanco debería adaptarse al proceder en el campo de Isco y nunca al revés.

De Santiago Hernán Solari se dice que ha perdido el buen gusto por el fútbol de veintitantos pases seguidos y el último, si es posible, que sirva para devolver el balón al campo propio. Son los mismos que alegan que sin Isco nos embargará el aburrimiento a quienes somos madridistas. Porque únicamente veremos jugar al Madrid con los pases precisos, ni uno más ni uno menos, para llegar al marco contrario cuanto antes y en las mejores condiciones para obtener el premio del gol. Lo cual no deja de ser,  al fin y al cabo, la suerte suprema de este deporte.  O sea.





domingo, 25 de noviembre de 2018

Desde mi atalaya

Rafa Benítez. Llegó con un historial sobresaliente y dispuesto a corregir errores tácticos defensivos que se habían hecho crónicos en el Madrid. Y a quienes manejaban el vestuario les faltó tiempo para cundir entre los periodistas afines que el entrenador era un pesado por excederse en las lecciones sobre táctica y estrategia. Con esas declaraciones pusieron de manifiesto que ya lo sabían todo y que, por tanto, no necesitaban enmendar nada.

Verbigracia: me imagino a Benítez empeñado en decirles a los jugadores que las vigilancias defensivas son imprescindibles. Y, naturalmente, insistiendo en cómo había que ocupar espacios para no dejarse sorprender por los rivales tras un córner favorable. Tampoco creo que al técnico se le olvidara decirle a Sergio Ramos que necesitaba corregir los giros en carrera para perseguir a su par. Pues los hacía y los sigue haciendo al revés. Como si fuera un alevín.

No me cabe la menor duda de que a Marcelo no dejó de insistirle en que los ataques por sistema no eran convenientes. Y hasta podría ser que le hubiera aconsejado a Ramos golpear el balón con su pierna menos buena contra una pared. A fin de mejorar ese lado de su cintura. Que se va pareciendo cada vez más a la que tenía Koeman cuando jugaba. Así que no me extrañó que RB saliera escopetado del Madrid.

Zinedine Zidane.

Su presencia, tras la destitución de Benítez, fue balsámica. Hasta el punto de que en dos temporadas y media lo ganó casi todo. Cierto es que su gran logro fue la obtención de tres Champions League. Éxito monumental que no se volverá a repetir. Verdad es que su historial como jugador le ayudó a ser aceptado por quienes creían y siguen creyendo saberlo todo. Y además contaba con Cristiano Ronaldo. Un salvavidas para cualquier entrenador.

ZZ jamás perdió la compostura en las derrotas. Su sonrisa era la máscara con la que ocultaba su enfado y en ocasiones hasta la ira por los errores de bulto que habían cometido sus futbolistas más veteranos. Es decir, aquellos a quienes Benítez había tratado de instruir. Los jóvenes, aún no desorientados por el Gran Capitán y su séquito, rindieron plenamente cuando fueron elegidos por ZZ.  Un segundo equipo que respondio a las mil maravillas. Rendimiento que sirvió de estímulo a las figuras consagradas.

Zidane, corto en palabras y lúcido sin ostentaciones, tenía más que asumido, a pesar de los triunfos, que el Madrid necesitaba una renovación. Que era aconsejable prescindir de futbolistas que, aun habiendo ganado tanto con él, no estaban dispuestos a mejorar los defectos arraigados. Amén de actuar algunos de ellos a su albedrío. Y, por si fuera poco, CR tenía decidido marcharse. Así que el entrenador francés no dudó en tomar las de Villadiego. Y acertó plenamente. 





















sábado, 27 de octubre de 2018

Desde mi atalaya

Partidazo en el Estadio de José Zorrilla
Valladolid y Español me hicieron disfrutar de lo lindo ayer por la noche. Ambos equipos jugaron a tope durante noventa y tres minutos. Pucelanos y periquitos derrocharon entusiasmo a raudales. No se dieron tregua en ningún momento. Imperó la velocidad hombre balón sin que esa forma de jugar se viera superada por las imprecisiones. En absoluto. Ni siquiera cuando Borja Iglesias marcó su golazo tempranero cundió el pánico entre los jugadores dirigidos por Sergio González. Es más, redoblaron sus esfuerzos y ofrecieron un espectáculo capaz de mantener mi interés sin solución de continuidad. Y, por si fuera poco, el empate llegó en el minuto 91. Golazo, golazo, golazo... obtenido por Verde; jugador cedido por el Roma. Valladolid y Español cuentan con entrenadores no encajonados en ese apartado donde están los que tienen más tonterías que un mueble bar.

Mañana se juega el Barcelona-Madrid. Partido clásico por excelencia.
Fue lesionarse Messi y el miedo cundió en todo cuanto forma parte de la entidad azulgrana. El temor más que al Inter, que era el próximo rival en la Champions League, estaba centrado en la visita del Madrid, días después. Mas Valverde tomó una decisión que le vino como anillo al dedo a su equipo: colocar a Rafinha en la banda derecha, siendo zurdo, para que el sistema de su equipo siguiera siendo un calco del que se practica con la estrella argentina. Ni que decir tiene que la victoria ante los italianos, lograda con suficiencia, elevó el optimismo de cuantos respiran barcelonismo por los cuatro costados. Ahora bien, más que la alineación del futbolista brasileño en esa posición, lo mejor que viene haciendo Ernesto Valverde es proteger a Sergio Busquets con Arthur por la izquierda y Rakitic por la derecha. Aunque yo no descartaría que el técnico vasco recurriera, en esta ocasión, a Arturo Vidal para ver si la aversión que el chileno siente por el Madrid podría traducirse en gran rendimiento.

Quique Setién está siempre en el candelero futbolístico
No hay día en el cual el entrenador del Betis no sea noticia. Aunque hasta hace nada lo era por defender el estilo de juego que ha implantado en el Betis; uno de los mejores equipos de La Liga Santander, aun cuando el exceso de pases llene de bostezos el Benito Villamarín. Como ocurrió la temporada pasada, por ejemplo, contra el Cádiz en la Copa del Rey. Todo en la vida tiene su medida. En el fútbol conviene dar los pases precisos. Esto es, ni uno más ni uno menos. Y sobre todo, a ser posible, tomar las decisiones que en ciertos momentos demanda el partido y las circunstancias de los equipos enfrentados. En esta ocasión, la voz de Setien sonó, hace días, para disculparse públicamente de la pérdida de tiempo llevada a cabo por sus jugadores en San Siro. Y, claro, le han llovido las críticas. Dado que el fútbol, incluso siendo el deporte rey, admite que los futbolistas tengan más o menos prisas en actuar acorde con el resultado. Otra cosa es que los árbitros se hagan los longuis y no recuperen los minutos perdidos. Hoy me ha llamado un amigo para decirme que el entrenador cántabro se está ganando el derecho a ser conocido como don Limpio.










 




domingo, 21 de octubre de 2018

Desde mi atalaya


José Luis Morales tuvo otra de sus grandes  actuaciones
En esta ocasión, aprovechó el gran escenario del Bernabéu para deleitarnos con su manera de entender el fútbol. Carente de Pamplinas... de la Plaza Mina. Fue una gozada comprobar que todavía hay futbolistas capaces de mantenernos en tensión gracias a que juegan buscando la portería contraria en cuanto reciben el balón al espacio libre. Así que volveré a transcribir literalmente lo que dije de él cuando su equipo ganó en el Benito Villamarín en el primer partido de La Liga Santander. Su actuación ha sido merecedora de ser proyectada a los niños para que vayan distinguiendo entre lo que es jugar más que bien con un fútbol rápido, vibrante, eficaz y práctico... Tan opuesto a ese otro 'gilifútbol' que vienen haciendo otros jugadores encumbrados por los medios, cuyos nombres son harto conocidos. El Comandante, sobrenombre por el cual es conocido Morales, también es capaz de desbordar líneas mediante conducciones tan raudas como espectaculares.

Toni Kroos se quedó sin jugar ayer tras haber sido puesto en la picota
Su suplencia la vi venir a la legua. Desde el preciso momento en que leí un artículo en el Diario AS, mi periódico deportivo favorito, en el cual se le acusaba de ser renuente a correr hacia atrás cuando su equipo perdía el balón. Y mucho más cuando se le advirtió al alemán de que los aficionados lo tenían ya calado. Fue entonces cuando dije para mí: Kroos no jugará ni siquiera un minuto frente al Levante UD. Pues quien lo puso en evidencia, uno de los popes de nuestro fútbol, tenía ya en mente el regreso de Isco Alarcón para, tras la esperada victoria, situar al malagueño en la cresta de la ola, dedicándole ditirambos a granel. Reaparición que fue todo un fiasco. La caza de Kroos ha empezado. Y también continúa la de Rafael Varane. Todo un Campeón del Mundo que genera envidia entre españoles que son más chauvinistas que los franceses. Ayer erró. Claro que sí. Pero conviene decir que Ramos y Marcelo estaban, como siempre, en Babia.

Marco Asensio lleva ya tiempo deambulando por el campo
Me da grima verle ir de un lado para otro sin ton ni son. Carente de misión concreta. Lo que le hace en bastantes ocasiones perder el norte del partido hasta el punto de convertirse en un cero a la izquierda. Lo cual permite pensar que está situado ya en la ladera conducente a la sima donde se aloja lo inservible. Situación lamentable porque se trata de un futbolista repleto de cualidades que, una vez sumadas, dan como resultado una condición extraordinaria para ser figura indiscutible de nuestro fútbol. No hace mucho, y si la memoria no me falla, no tuve el menor empacho en decir que su fútbol era clásico; o sea, que no se podía mejorar. Pero, lamentádolo mucho, mantener esa opinión no creo que sea ni justa ni buena para él en estos momentos. Dado que viene jugando con una laxitud desesperante. Como si estuviera de vuelta de todo. Mal camino, sin duda alguna, el que ha elegido Marco Asensio